VALDIVIA, CAPITAL CULTURAL DE AMERICA 2016/THE INTERNATIONAL BUREAU OF CULTURAL CAPITALS -MARTES 10 JUNIO 2014 historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: ASUNTO DE HISTORIA 2

ASUNTO DE HISTORIA 2


VALDIVIA: HERMOSA Y SUFRIDA
Tras cincuenta años de investigaciones en torno a su ciudad natal, el sacerdote benedictino publica la "Nueva Historia de Valdivia". En sus páginas recorre los casi cinco siglos de historia de esta estratégica urbe, fundada por Pedro de Valdivia en 1552.
…Contaba el padre Guarda en la presentación de su libro - obviamente realizada en Valdivia- que durante años algo lo detenía a publicar su investigación sobre la historia de la ciudad. Deambulando en archivos patrimoniales, bibliotecas, anticuarios y depósitos de papeles de distintos países, durante decenios confió encontrar algunos documentos algunas veces citados o inventariados, pero hoy extraviados del dominio público. Entre ellas, la inédita "Descripción de Valdivia", de Pedro Cuadrado Chavino, remitida por el gobernador Martín Ruiz de Gamboa a Felipe II en 1582. También la "Historia de la población de Valdivia", que trata sobre la repoblación de la ciudad luego de su destrucción en 1599, escrita en el siglo XVII por el valdiviano Martín de Espinosa Santander. Por último, el arquitecto e historiador buscó en vano un plano de las expropiaciones de sitios hechas en 1773 para construir la nueva iglesia mayor, que fue visto en 1970 por el historiador chileno Patricio Estellé en un anticuario inglés, documento del que luego se perdió la pista. Luego de ingentes esfuerzos durante décadas, el sacerdote constató que se podía morir esperando encontrar los documentos. Decidió entonces, según explicó en el lanzamiento de la obra, dejar "a las futuras generaciones de investigadores seguirle la pista al hallazgo de tan preciosa información. Más que perdida, la creemos sólo extraviada". Bienvenida sea, entonces, la sabia decisión del Premio Nacional de Historia - nacido en Valdivia en 1928 con los apellidos Guarda Geywitz- , que posibilitó la publicación de esta esperada obra, que de alguna manera enmarca o sintetiza su prolífica trayectoria investigativa en materias de historia regional, una vertiente de nuestra historiografía bastante dejada de lado, pese a algunas honrosas excepciones como Mateo Martinic y otros investigadores que desarrollan una esforzada y poco reconocida labor en regiones. Y si bien la monumental obra de Guarda - más de 800 páginas- no contiene los tres "eslabones perdidos", que ha buscado a través del mundo, sí se puede decir que descansa sobre un acopio documental abundantísimo, que abarca desde el archivo Medina de la Biblioteca Nacional hasta innumerables archivos históricos resguardados en España, Alemania, Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Holanda, por nombrar algunos países. Documentos que comprueban que la pequeña y azotada ciudad de Valdivia es sin duda una de las urbes chilenas que ha dejado más huellas en el ámbito documental, fundamentalmente por el carácter de baluarte defensivo y estratégico que adquirió durante el Imperio Español. Riqueza documental que también abarca el plano iconográfico, ámbito donde los múltiples diseños estratégicos españoles - período en el cual también se registra la interesante visión de los expedicionarios holandeses- se unen con el legado de los colonizadores alemanes, duchos en el manejo del registro naturalista, el grabado y la fotografía, que el libro recoge de manera generosa.

TRAGEDIAS TEMPRANAS
Algunas en una vertiente más histórica, otras en un plano más arquitectónico, la serie de obras publicadas anteriormente por el padre Guarda en torno a Valdivia - "La sociedad en Chile austral antes de la colonización alemana"; "La tradición de la madera"; "Cartografía de la colonización alemana 1846-1872"; "Flandes Indiano. Las fortificaciones del Reino de Chile 1541-1826"; "Historia de la Iglesia de Valdivia", por citar algunas- han actuado como una cantera para el reciente libro, que reúne en una sola obra los múltiples aspectos del desarrollo social, económico, cultural y urbano de la ciudad. La "Nueva Historia de Valdivia" se estructura en torno a nueve grandes capítulos, que siguen los principales hitos de la historia de la ciudad. En el marco del dominio español, el autor registra con minuciosidad el nacimiento de la ciudad durante el siglo XVI, su destrucción en el marco de la sublevación indígena de 1599, la poco conocida "ocupación" holandesa, el repoblamiento y desarrollo del complejo defensivo y el cotidiano devenir de la ciudad durante el mandato español. A través de estas páginas se conoce en detalle, por ejemplo, el ataque mapuche desatado en el contexto de la sublevación general indígena, iniciado en Valdivia "a la luz de la alborada", el 24 de noviembre de 1599. La rebelión alcanzó en la ciudad un grado especialmente violento y sorpresivo, al parecer porque no se habían tomado todos los resguardos necesarios luego de la muerte del gobernador Oñez de Loyola. Episodio desolador para los españoles, que también dio lugar a algunos momentos tragicómicos transcritos en el libro, como aquel en que los españoles negociaron la entrega de prisioneros por prendas de vestir - "trocaron cuántos la ropa pudo"- hasta quedar casi completamente desnudos.

LA HUELLA HOLANDESA
El temporal abandono de la zona a causa de este ataque fue uno de los alicientes del ambicioso proyecto holandés - inédito en la historia de Chile- para establecerse en Valdivia a través de alianzas con los indígenas y forjar allí un foco comercial y de hostilización a los españoles. La frustrada expedición, en la que viajaban también científicos y pintores, desembarca en la costa de Valdivia en 1643 y sólo permanece allí algunos meses por falta de víveres y dificultades con los indígenas.
Pese a su fugacidad, el padre Gabriel Guarda se explaya en la interesante huella cultural de la expedición, que representó "un avance notable en el conocimiento científico de Valdivia y la región", al extremo de ser considerada su actuación "como una de las primeras investigaciones verdaderamente científicas en el plano de la etnografía y las ciencias naturales". Aportes que quedaron plasmados, entre otras obras, en dos diarios de viaje que manifiestan un gran interés en usos y costumbres indígenas - atribuido posiblemente a Herckmans, el segundo de Brouwer- y también en los libros de los sabios Pies (Piso) y Marckgraf (este último consigna incluso un vocabulario de mapudungun, probablemente elaborado por Herckmans). El fallido intento holandés no hizo más que acelerar los proyectos de la repoblación española de Valdivia, impulsados inicialmente, a partir de 1644, por los marqueses de Mancera (padre e hijo). "Surge una modalidad nueva - sintetiza Guarda- , única en Chile y contada con los dedos de la mano en el resto de América: no más ciudad, sino Plaza Real, su puerto se fortifica a tono con las últimas técnicas poliorcéticas de Europa; en el plano militar dispone de una dotación militar de excelencia, pagada por un situado enviado desde Lima, capital de la que en distintas formas depende a lo largo de todo el período". Este carácter de complejo defensivo (castillos, fuertes y baterías, detalladamente descritos por el autor) le significa a la ciudad una importante afluencia de militares, ingenieros - Ambrosio O'Higgins llega a Valdivia como ingeniero delineador y desde allí forja su carrera- y capitales que no se compadecían con el tamaño de la ciudad, pero sí con su carácter estratégico. No siempre bien mantenido, según Guarda el complejo defensivo demostró a través de los siglos una innegable eficacia disuasoria.

SAVIA GERMANA
Pese a los progresos, las penurias no abandonaron a los valdivianos, que en 1760 fueron obligados por un obstinado gobernador de Chile Manuel de Amat, a trasladarse a la desprovista isla de Mancera, medida que se mantuvo hasta 1799, contra la opinión de técnicos y de los propios habitantes, que siempre recordaron con amargura este aciago episodio. Duros fueron también los decenios después de la Independencia y la toma de Cochrane, cuando la despreciada "ciudad fidelísima" fue prácticamente abandonada por las autoridades de Santiago. Algo que cambió con el arribo de la laboriosa savia alemana, a partir de 1850. Los distintos aspectos de la colonización germana - desde sus iniciativas comerciales hasta sus formas de recreación y estratificación social- son revisadas en los dos interesantes capítulos finales de la "Nueva Historia de Valdivia". Secciones que se inician, eso sí, con una seria crítica del autor acerca de la falta de sistematicidad con que la historiografía nacional ha abordado este tema, no obstante los importantes aportes del francés Blancpain y de algunos investigadores nacionales como Patricio Bernedo y Fabián Almonacid. A juicio de Guarda, "la primera advertencia que debe hacerse al tratar la colonización alemana, es que, fuera del ámbito geográfico en que se operó, no ha sido asumida en el pensamiento común, por nuestra intelligentsia.(...) No ha habido capacidad para distinguir su carácter diferente en relación a la de otros países, o los matices que diferencian la de Valdivia de la de Osorno o del lago Llanquihue; el tema ha llegado a ser un conjunto de supuestos y lugares comunes repetidos sin el menor sentido crítico". Y aunque aclara que no pretende abarcar este tema en el libro, sino sólo en cuanto forma parte de la historia de la ciudad, el autor realiza una muy interesante exploración de las iniciativas germinales de colonización de Valdivia, lideradas por sujetos como Bernardo Philippi, Guillermo Frick, Federico Guillermo Döll y Francisco Kinderman, entre otros. El historiador investiga la conjunción de motivaciones de estos hombres, donde se conjugan las razones políticas - convulsiones de 1848- y comerciales, a las que agrega un elemento "filosófico". "Sin una inserción de la colonización en el contexto del romanticismo se tendrá siempre de ella una explicación estereotipada, se repetirán lugares comunes como la visión de los gobernantes y se arrebatará el mérito a los verdaderos autores, unos jóvenes alemanes de caráracter paradójicamente casi meridional: al igual que a Bernardo Philippi, a cada uno los atrapó el hechizo de la naturaleza, la belleza de los bosques, los ríos y los lagos", explica. A medida que avanzan las páginas, los cambios urbanos y las grandes figuras de la colonización germana en la zona como Rodulfo Amando Philippi - el arquetipo del sabio alemán- y el dinámico empresario Carlos Anwandter se combinan con un registro de la vida valdiviana en sus distintas expresiones. El autor recorre, hasta mediados del siglo XX, ámbitos como el ambiente cultural, el desarrollo de las bellas artes, las formas de sociabilidad - clubes de señoras y otras iniciativas, una "belle epoque provinciana", muy poco estudiada- y la educación. También los desastres (incendios y sismos) que no han dejada de marcar la faz de Valdivia. Urbe hermosa y sufrida, que se merecía la contundente obra de este agradecido valdiviano.

Fuente:
* Análisis de Elena Irarrázabal Sánchez acerca Libro. "Nueva Historia de Valdivia”. Padre Gabriel Guarda, OSB. Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago, 2001. 826 págs. Cuerpo Artes y Letras, El Mercurio. 13/01/2002
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com