VALDIVIA, CAPITAL CULTURAL DE AMERICA 2016/THE INTERNATIONAL BUREAU OF CULTURAL CAPITALS -MARTES 10 JUNIO 2014 historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: VALDIVIA 1900

VALDIVIA 1900

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CRONOLOGÍA INDUSTRIAL DE VALDIVIA
Hacía diez años que habíamos visitado por última vez Valdivia, y desde esa época es notabilísimo el progreso alcanzado por la ciudad (…) Era la esbelta ciudad, reclinada graciosamente a ambas orillas del pintoresco río, con sus fábricas, sus casas alegres, su movimiento industrial. Corónala como faro de progreso, visible a la distancia, la blanca, empinada chimenea de la gran fábrica de Anwandter Hermanos. La progresista ciudad produce, desde el primer momento, en el -viajero chileno, una impresión original. Figúrasele estar en otro país: tan distinto es el panorama que ella, presenta, como estilo y como situación fluvial, de cuantas ciudades pueblan el territorio de la República…El desarrollo de las industrias, el movimiento comercial han seguido el mismo progresivo impulso. Reflejase fielmente ese movimiento en el servicio fluvial del transporte de pasajeros y mercadería. Pues bien, recorren hoy día el río 35 vaporcitos, número casi doble al que existía en aquella época (1890 aprox), nuestra última visita. Por todas partes en la ciudad se nota ese bienestar, esa holgura propia, de los pueblos en que las industrias florecen al amparo de la diaria, paciente labor y de la honradez de procederes. Trabajo, economía, buena Fe, he ahí el secreto de la prosperidad de Valdivia, he ahí el secreto de la fuerza expansiva de la civilización alemana. Es casi increíble el número de las grandes y pequeñas industrias que tienen su asiento en Valdivia, hasta el punto de que, si desea el visitante formarse una idea siquiera aproximada de ellas, es menester que dedique muchos y muchos días a esta labor de observación y de estudio.
Aun más, puede asegurarse que casi no hay hogar alemán que no sea un pequeño y activo taller. Encuéntranse en la ciudad o en sus alrededores fábricas o industrias de las más variadas especies: de cerveza, curtidurías, astilleros, de construcción de muebles, de escobillas, de velas, de calzado, de vehículos, de jabón, de cigarros, de ladrillos, etc., etc. Hay también destilerías, saladeros, molinos, cerrajerías, fundiciones...Y existen, en efecto, en Valdivia numerosísimos clubes o instituciones; desde luego, dispone la colonia a1ema de dos grandes centros sociales, el Club Alemán y el Club Unión. Vienen, en seguida, las infinitas sociedades o clubes corales, musicales, de regatas, gimnásticos, de tiro al blanco.

CLUB ALEMAN DE VALDIVIA
Tuvimos oportunidad de visitar especialmente el Club Alemán en una noche en que se ensayaba ahí el Club Musical. Aceptamos, al efecto, la, galante invitación que, a la vez y a las distinguidas familias alojadas en el Hotel Bellavista, nos hizo don Arnulfo Anwandter, caballero con el cual todos simpatizan por su carácter abierto, franco y jovial. Dispone el Club de un magnífico edificio con todas las comodidades apetecibles, y en el grande y elegante salón central se reunían esa noche los jóvenes que componen el Club Musical

CORRAL
Corral es el puerto la entrada de Valdivia por el lado de la costa, y es famoso por su magnífica bahía, por sus antiguas fortalezas españolas, por su hermoso panorama general, y todavía. en tiempo de vacaciones por las gentiles valdivianas…
Ningún turista deja ese hermoso punto sin visitar las fortalezas españolas, esas mismas fortalezas que, juzgadas inexpugnables y a, pesar de los 118 cañones que las defienden, fueron todas ellas, en febrero de 1820, cayendo sucesivamente en poder del benemérito, del intrépido Lord Cochrane, quien, como acostumbra, se presentó de súbito en esos mares al mando de la escuadra chilena, compuesta en esa ocasión de sólo tres malos barcos. El arrojo singular con que se llevó cabo el ataque desconcertó a 108 españoles, cuyo ánimo, es cierto, debía ya encontrarse profundamente quebrantado por sus anteriores derrotas y por su expulsión de casi todo el territorio.

LICEO DE HOMBRES DE VALDIVIA
Comenzamos nuestras visitas en Valdivia…Acompañados de su joven e inteligente rector, Señor Antonio Córdova, recorrimos el Liceo de Valdivia. Aunque, no brilla ciertamente por la bondad de su instalación, pues el edificio es pobre y antiguo…Nos mostr6 el señor Córdova como cosa curiosa, los primeros documentos, amarillos ya por el trascurso de los años, relacionados con la fundación y primeros pasos del establecimiento, y que se guardan naturalmente como huesos de santo. Nos impusimos ahí de algunas interesantes notas i de la correspondencia oficial del primer rector que tuvo ese liceo, el sabio y hoy venerable anciano don Rudolfo Amando Philippi, nombrado en 1853. Como en todas partes en Valdivia, nos fue grata ver también en el Liceo estufas en las salas de clases. Y tanto más grata fue nuestra impresión, cuanto que, en su calidad de establecimiento fiscal y, por consiguiente, desatendido de la mano del Gobierno

ESCUELA ALEMANA DE VALDIVIA
Si no se sale muy satisfecho del Liceo en cuanto a sus buenas condiciones de instalación, éstas en cambio, se le imponen al turista desde el instante mismo en que pone el pie en la Escuela Alemana, o, más bien, desde que la divisa. Todo es en ella comme il faut, desde el primero hasta el último de sus detalles. Franqueando la puerta del establecimiento, tenemos, para empezar y como primer plano, la nota alegre de la vegetación, árboles hermosos, entre ellos, y dominando en situación central, la más bella de las encinas. Se impone enseguida, al visitante, entre las flores de ese jardín, colocado ahí modo de natural vestíbulo, un pequeño y sencillo monumento, coronado con un hermoso busto de mármol. Es el busto del fundador de la Escuela y de uno de los más ilustres de todos; es el busto de uno de los más ilustres fundadores de la colonia, uno de los más queridos del pueblo, del patriarca, del venerable, Don Carlos Anwandter…Nos impresionó la inscripción que ese sencillo monumento tiene: "Seremos chilenos honrados y laboriosos, como el que más lo fuere, -dice esa inscripción- unidos a las filas de nuestros nuevos compatriotas, defenderemos nuestro país adoptivo contra toda agresión extranjera con la decisión y firmeza del hombre que defiende a su patria, a su familia, a sus intereses" –Noviembre 17 de 1850; es digno de alabarse el tino de grabar esas históricas palabras en la entrada del templo escolar, por donde irán desfilando la serie de generaciones de chilenos-alemanes. En ninguna parte habría quedado mejor que ahí.

PELCHUQUIN
Nuestra gira por Valdivia la habríamos reputado incompleta si no hubiéramos visitado Pelchuquín. Residencia del Padre Tadeo France, religioso de origen alemán. en Santiago había llegado la fama de este padre, derivada de la circunstancia de curar según el célebre sistema de ese otro padre de Worishofen, benefactor de la humanidad, Esteban Kneipp, que el mundo entero conoce (…)Después de cerca de tres horas de agradable navegación, desembarcábamos en el pequeño puerto fluvial de San Antonio, situado en la hacienda del mismo nombre, de propiedad de don Kilian Meckes. el tiempo que teníamos a nuestra disposición, recorriendo parte del hermoso manzanar del señor Meckes, que produce acaso las manzanas más ricas y sabrosas que hayamos comido, y nos dijo que tenían fama en Valdivia las manzanas de San Antonio.
Si el sistema Kneipp no tuviera otra, consecuencia que ir poco a poco imponiendo la costumbre de usar el pié desnudo, por ello sólo merecería la celebridad universal que lo acompaña. Nada hay más agradable, higiénico y, aunque a primera vista no lo parezca, más aseado queda la costumbre de usar el pié desnudo.
Una de las grandes aspiraciones del turista que llega a Valdivia es la de visitar la , famosísima Fábrica de Cerveza de Anwandter Hermanos & Compañía, la primera que existió en Chile, y que ha ido progresivamente adquiriendo un enorme desarrollo. Casi no se concebiría un paseo por Valdivia sin la obligada visita a esa gran fábrica y a, su hermoso parque anexo. Es, sin duda, la industria culminante de la ciudad, como domina por sobre todas las construcciones del pueblo su enorme chimenea de 40 mts. de altitud, lo primero que divisa e1 viajero al aproximarse a Valdivia, y lo último que pierde de vista a1 alejarse de la bella ciudad.

CERVECERÍA ANWANDTER
Llegado a Chile, don Carlos Anwandter en 1850, manifestó la digna compañera de su vida deseos de tomar la bebida favorita de los alemanes, aquella que le rememoraba, vivamente su patria, su hogar abandonado, los dulces y alegres días de la infancia. Sentía verdadera nostalgia or la clásica bebida nacional. Desgraciadamente, no se producía, entonces en Chile, ni menos en Valdivia, nada que se pareciese a la cerveza. Era, pues, imposible satisfacer los deseos de la señora. El señor Anwandter no se desanimó, sin embargo. Químico recibido como era, estudió el arte de la fabricación de la cerveza, y, valiéndose de los más caseros y rudimentarios recipientes y aparatos, produjo la primera cerveza de Chile, sin imaginarse ciertamente que ése habría de ser e1 punto inicial de una gran industria, de su propia fortuna personal y de la celebridad de su nombre.
Esa primera cerveza fabricada en Valdivia, fue un acontecimiento. El señor Anwandter invitó especialmente a sus amigos para beberla por la patria lejana y siempre presente -¡por la Vaterland!- y por la nueva patria que habían adoptado. En medio del natural regocijo producido, sus amigos incitaron al señor Anwandter para que siguiera produciéndola. Así lo hizo el hidalgo alemán, y pudo sucesivamente satisfacer el deseo de todos sus compañeros. Se recuerda todavía que en aquellos primeros tiempos, los propios hijos de don Carlos, repartían a los abonados la cerveza en cajones de 21 botellas, y es original observar que le costumbre de usar los cajones así dispuestos ha sido conservada religiosamente por sus descendientes, como si en ello se complacieran en respetar el mandato sagrado del que llena sus grandes afectos, del primer Anwandter.
Y aquel embrión de fábrica, que comenzó produciendo 18 botellas al mes, o sea, lo suficiente para el consumo personal de los esposos Anwandter, ha ido progresivamente creciendo y transformándose, hasta constituir hoy una industria magna, que produce anualmente mas de 12 millones de litros, con una capacidad productora todavía de 20 millones de litros. Cada día aumenta el pedido y la producción. No solamente provee la fábrica a1 consumo interior, sino que exporta al extranjero especialmente a Bolivia. Como anexos de la, fábrica, existen una tonelería y una herrería.
Es el gerente de la fábrica, don Ricardo Körner y corre directamente con la producción don Eric Anwandter, nieto del fundador, lozano retoño de la vieja cepa, simpático e inteligente joven de sólo 26 años. Tuvimos el agrado de encontrar a don Eric con sU burdo traje de trabajo: tal cual comprendemos al industrial activo y progresista, despreocupado de su persona mientras dura la diaria labor, y sólo preocupado de la buena marcha del establecimiento y de los múltiples detalles que exige la complicada producción de la cerveza. El señor Anwandter, joven de fortuna, puede con decir: soy mi primer obrero de la fábrica!
Terminada, nuestra visita a las distintas secciones de la fábrica, nos invitó don Eric a beber una copa de su cerveza, Pilsener, que ya había sido, y que continuó siendo, nuestra bebida favorita durante toda aquella temporada. Es sin duda la, cerveza de esa marca la mejor de cuantas cervezas nacionales conocemos. Y es también en Valdivia la más popular.
¡Y cuan hermoso el sitio en el que nos encontrábamos! En la terraza del bello jardín que enfrenta las casas de la familia Anwandter, en medio de las flores, de los grandes árboles y de la vegetación exuberante, con el río de aguas tranquila y azulada, superficie, que comunica al paisaje incomparable de Valdivia, una nota transparente de alegría, ahí conversábamos con el joven y robusto descendiente de aquel viejo Anwandter, patriarca de Valdivia; de aquel patriota alemán, que, años atrás, y visitando también la fábrica, habíamos divisado, anónimo y venerable y ya retirado del trabajo, tras las vidrieras de una de las ventanas de la vieja casa de la familia, por Él edificada, como si se le conservara corno cosa preciada en un conservatorio, y nos complacimos en recordar en eses momentos las hermosas palabras pronunciadas por el entonces joven Anwandter al pisar la tierra chilena.

FABRICA CALZADO RUDLOFF
Pertenece la fábrica a vapor de calzado a don Cristian Rudloff y a sus hijos. Está perfectamente montada y da ocupación a un gran número de trabajadores. Produce anualmente mercadería por valor de 300,000 pesos. Surte, se nos dijo, especialmente a las salitreras y sus productos llegan hasta Punta Arenas.
Las distinguidas señoras Sofía Cox de Eastman y Josefina R. de Ibáñez a quienes tuvimos el agrado de acompañar en esta visita, salieron como nosotros plenamente satisfechas de cuanto habían visto, y nos agregaba la señora Cox que era de tan buena, clase el calzado de los señores Rudloff y de una duración tan superior a los que se fabrican en el centro del país (…) Nos dirigimos en seguida a la lavandería a vapor, situada a corta distancia de la fábrica de los señores Rudloff. Desde el primer golpe de vista, notamos el aseo, orden y arreglo que reinan por doquier en Valdivia, y que son incuestionablemente el resultado de la influencia alemana. Ninguna ciudad de mediana, importancia debería carecer de lavandería a vapor, exigidas ya por e1 grado de progreso a que hemos alcanzado. Le corresponde de nuevo a Valdivia en ésta como en tantas otras materias el honor de haber dado el ejemplo al resto de la República.

FABRICA DE MUEBLES WERKMEISTER
Hay en Valdivia. Varias fábricas de muebles. Visitamos nosotros la principal de ellas, perteneciente a don Enrique Werkmeister y fundada hace 40 años. Trabajan en ella a máquina, 50 operarios, de gran destreza en su oficio. Se emplea principalmente le madera de lingue, que es juzgada como la mejor madera de Chile. Con operarios bien pagados, y, en consecuencia, hábiles, con magnífica madera como materia prima, y perfectamente preparada, y con una honrada i acuciosa dirección alemana. Vimos en la fábrica, y después en varias casas particulares, distintas variedades de muebles admirablemente concluidos. Los que ya se encontraban listos nos dijeron que estaban destinados para Osorno y Talcahuano. De Valparaíso tienen también bastantes pedidos, y hasta de Santiago y otros puntos de la República,. Y todo ello no obstante de ser relativamente cara la mercadería; pero son muebles eternos y el que los adquiere puede abrigar la seguridad de tener algo sólido, perfectamente acabado y de un aspecto tan elegante como los buenos muebles europeos.

FABRICA DE ESCOBILLAS
No es menos interesante la visita a la fábrica de escobillas, especialmente para los que, como nosotros, no habíamos antes inspeccionado esta especie de producción. Nos encontrábamos en una fábrica a vapor, administrada por don Eniilio Baum, joven alemán de agradable e inteligente fisonomía, quien tuvo a bien acompañarnos en nuestra visita. Y con no poca curiosidad nos impusimos del expedito y rápido proceso a vapor del cual resultan esos pequeños objetos imprescindibles, de tan doméstica y constante aplicación. La fábrica fue fundada hace pocos años y pertenece actualmente a la Casa de Steldtmann y Nagel, de Hamburgo, la cual casa suministra también la escasa materia prima que no se encuentra en el país, como las fibras de palma de Méjico, por ejemplo. Las crines, las cerdas, la madera y demás material empleado, es producción nacional. Hasta ahora, se ha limitado a producir casi exclusivamente escobillas ordinarias, pero no por eso de empleo menos necesario. Vimos en el depósito de la fábrica gran variedad de escobillas
Para los más opuestos usos, algunas de las cuales ni siquiera sabíamos que se hicieran (…) Escobillas para limpiar techos, suelos, ventanas, muebles, escusados, para asear pequeños objetos de usos domésticos, como tazas, vasos, por ejemplo.
También, fabrica escobillas a, propósito para asear animales y para distintos usos industriales, siendo de advertir que toda la mercadería es perfectamente concluida y, al parecer, muy sólida y durable.
Si toda la industria, nacional fuera como de Valdivia, antes todo, y por consiguiente, con la base sólida del buen material y del trabajo acabado, estaríamos, santo Dios, salvados, y la industria de la República habría entrado a una era de ilimitada prosperidad. Pero por desgracia, no todas las regiones fueron favorecidas por la colonización alemana. Averiguamos, por último, quién tenía en Santiago, la licencia de la, fábrica y se nos dijo que se encontraba en la Casa Comercial Gleisner.

FABRICA DE CIGARRILLOS FEHREMBERG
Habríamos deseado visitar también, la Fábrica de Cigarrillos del Señor G. Fehremberg, de la cual habíamos oído hablar en Valdivia en distintas ocasiones. Hicimos, al efecto, dos tentativas; pero a la segunda, hubimos de convencernos de que no se deseaba que la Fábrica fuera visitada, por razones que naturalmente respetamos, pero que no nos alcanzamos a explicar. Esta fue, sin duda, la única nota discordante que tuvimos en nuestra visita a Valdivia, tanto mas notable cuanto que habíamos recibido las mayores facilidades y hasta especiales atenciones de todos los industriales a quienes nos habíamos dirigido.

CURTIDURIAS
Se sabe que las curtidurías constituyen una de las industrias características de la de la región (…) La suela de Valdivia es, en efecto, un producto de todos conocido. Existen en la ciudad 29 establecimientos destinados a esta producción lo que desde luego nota el viajero por el olor poco agradable que muchas veces se respira recorriendo la ciudad. Nosotros visitamos algunas curtidurías, pero especialmente la de don Pedro Schmidt, caballero chileno, hijo de alemán, en quien armónicamente se reúnen las cualidades de las dos razas, lo que no es raro en Valdivia: el espíritu de trabajo, sólido y ordenado, de los alemanes, y la viveza y jovialidad características del chileno. Con lo cual dejamos dicho que el señor Schmidt es de un temperamento esencialmente simpático y agradable. Nos encontrábamos en una de las principales curtidurías de Valdivia. Produce a1 año 5.000 cueros, curtidos. Pudimos con satisfacción imponernos de la limpieza y arreglo que mantiene el señor Schmidt en su establecimiento.
Supimos ahí que el proceso para curtir los cueros ocupaba el largo espacio de un año. En otras partes, este proceso, mediante procedimientos o sustancias especiales, se reduce a la mitad; pero resulta, entonces un producto inferior, que dura, también, la mitad. Valdivia tiene ya una, reputación sólidamente adquirida en esta materia y, por cierto, no se comete la chambonada de apurar la prelación del cuero a expensas de su calidad. Y tan famosas son las suelas de Valdivia que en Alemania, que es adonde se exportan, en Berlín, siempre se pregunta al comprador calzado si lo desea si lo desea con suela de Valdivia o con suela alemana, pues el valor de aquella es invariablemente más elevada.
No solamente el señor Schmidt se dedica a administrar su importante establecimiento de curtiduría, sino que también atiende la explotación de una finca agrícola, situada en la misma hermosa isla de Teja en que se encuentra la fábrica. Pudimos ahí admirar, como uno de los mejores que vimos, un hermosísimo manzanar, cubierto entonces de pintada fruta, y compuesto de variedades seleccionadas e importadas de Europa. La mayor parte de la fruta que produce el alegre manzanar la vende el señor Schmidt para la población de Valdivia, y nos agregaba que hay árboles que cada uno le produce hasta la cantidad relativamente considerable de 20 pesos anuales.
Nos obsequió el señor Schmidt con 1a chicha de manzana que también prepara. Se sabe que esa chicha y la cerveza son las dos bebidas clásicas de Valdivia y la del señor Schmidt, ya la habíamos oído elogiar como la mejor que se produce de Valdivia, pero no nos imaginábamos que era tan exquisita.
Felicitamos a1 señor Schmidt por su espléndida chicha y deploramos que el público se viera privado de ella, pues sólo la fabrica para satisfacer las necesidades particulares de su casa.
Se dedica también el señor Schmidt a la producción pecuaria y pudimos, en efecto, ver dignos y hermosos tipos de animales. Tiene vacas –nos decía- que le dan hasta la cifra considerable de 25 Litros de leche al dia: tan favorables son aquel clima y aquellos pastos para la producción animal y tan esmeradamente cuida el progresista propietario sus hermosos tipos vacunos.

FUNDICION ALBERTO BEHRENS
La Fundición Valdivia, le pertenece a don Alberto Behrens, hombre reflexivo, de pocas palabras, naturaleza tranquila y equilibrada, tipo industrial y esencialmente del industrial mecánico. El establecimiento es, a la vez,fundición, maestranza y astillero.
Fundó su fábrica el señor Behrens, como una simple herrería, en 1871, y ha ido desarrollándose progresivamente (…) Ese día se trabajaba, especialmente en la terminación del vaporcito de acero “Orión”, que se construía por cuenta del Gobierno para el servicio de las fortificaciones de Talcahuano. Todo lo que constituye el vapor, se fabrica en el establecimiento del señor Behrens, desde el casco hasta la máquina con todas sus piezas y hasta el último detalle. No nos imaginábamos que hubiera en Chile fábrica en que todo aquello conjuntamente se hiciese.
Tiene el establecimiento –bautizado modestamente con el sólo nombre de Fundición- muchos pedidos, nos decía e1 señor Behrens, y podría dársele mayor impulso si hubiera abundancia de brazos diestros para esos trabajos delicados. Los trabajadores son, en su mayor parte del Norte. Nos agregaba e1 señor Behrens que, en vista de escasez de operarios competentes en el país, pensaba importarlos desde Alemania.
Los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios han dado en esta Fábrica, malos resultados. Nos observaba, a este respecto, el mismo concienzudo industrial, que eran flojos y mal preparados y que, en consecuencia, había tenido siempre que despedirlos.
Nos fue gratísimo palpar lo bien concluidos los trabajos llevados a cabo en las distintas secciones de la fábrica del señor Behrens que hace ciertamente honor a Valdivia i a Chile. Admiramos en todos sus detalles la reluciente máquina que llevará el “Orión”, pues aún no había sido colocada, y no admiramos menos el casco, esbelto y elegante de este pequeño vapor de acero, que estaba ya reclamando ese día el líquido elemento que lo habría de balancear airosamente y conducir a nuestro primer puerto naval.
Recibimos una agradable sorpresa al aceptar la invitación del señor Behrens de salir de la fábrica por su casa, inmediata a su importante establecimiento industrial. Sin transición, pasamos de la aridez más absoluta, del recio trabajo sobre el acero y sobre el fierro, a un pequeño jardín encantador, que, por su arreglo y por lo florido que ese día se encontraba, nos hizo recordar a los de Viña del Mar. Es en el hogar y en ese jardín donde el señor Behrens busca la compensación y el equilibrio de la vida, que seria muy dura y asfixiante si no tuviera en su horizonte que el del trabajo áspero y tenaz, que acaba por quebrantar el cuerpo, o las preocupaciones, que marchitan y aniquilan el alma, y que concluyen, también por derrumbar la materia.
Como corolario de aquella compleja vida industrial, manifestaremos un deseo, que no es sino la aspiración de los esforzados y tenaces industriales de Valdivia: que se establezca una Escuela de Artes y Oficios o una Escuela Profesional (…) Si hay una ciudad en la República en que se imponga la creación de un establecimiento de enseñanza de la naturaleza indicada, esa ciudad es Valdivia, que es la población industrial por excelencia del país. No lo ignore el Gobierno y no lo ignoren tampoco los representantes en las Cámaras Legislativas.

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Fuente:
* Un Viaje a Valdivia. La Civilización Alemana en Chile. José A. Alfonso. Imprenta Moderna, 1900. http://www.memoriachilena.cl
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com

Nota:
Don JOSE A. ALONSO fue, Jurista, Filántropo, Dirigente Deportivo, Ministro de Relaciones Exteriores, Juez, Ministro de Corte Suprema, Ministro de Hacienda (1880), Jurisconsulto, Consejero de Estado…Nace en La Serena 1832. Fallece en Santiago 1909. (Fuente: http://urbatorium.blogspot.com & Ministerio de Hacienda. Gobierno de Chile.http://www.minhda.cl)