VALDIVIA, CAPITAL CULTURAL DE AMERICA 2016/THE INTERNATIONAL BUREAU OF CULTURAL CAPITALS -MARTES 10 JUNIO 2014 historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: VALDIVIA 1810-1814

VALDIVIA 1810-1814

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Los aires de Independencia entre los patriotas valdivianos se producen dentro del periodo virreinal (que concluye con La Toma de Valdivia de Lord Cochrane en 1820). Tras el cautiverio del soberano Fernando VII en España a manos de las redes napoleónicas, los más acérrimos súbditos valdivianos son empujados de sus sinceros sentimientos de lealtad al rey, pero a la vez, adultos, con ideas propias y capacidad para preservarlos.
“En Febrero de 1809, y con motivo del donativo para la guerra contra Napoleón, el Presidente de Chile había oficiado al Gobernador Alberto Eagar (1807-1811) fin de que diera gracias a los contribuyentes que se habían manifestado más generosos; Valdivia elige Ignacio Godoy como su Diputado a las Cortes de Cádiz: pero es a partir de 1810 (con el auspicio del Cabildo), cuando empiezan a tomarse medidas que, sin renunciar a la lealtad del Rey, se encaminan a la idea de independencia.”
Desde 1807 detentaba el gobierno el Teniente Coronel Alberto Alejandro Eagar (irlandés de 55 años), calificado como ‘benévolo y piadoso’ según un contemporáneo- con lúcida actuación en la Campaña de África y Perú, será el más celoso guardián de los fueros del soberano. Desde el primer momento en que asume comienzan las hostilidades con el Cabildo. Se tranza con el Regidor Santiago Vera acerca de sus competencias, polémica zanjada –a favor de éste- por la Real Audiencia. El Gobernador, también impugna la elección del Alcalde, la Corporación acude nuevamente a la Real Audiencia dándole la razón, asimismo le encomienda Eagar mantener la armonía con el Cabildo y sus miembros , le sugiere dejar en libertad en sus oficios y que en ningún caso tome partido en las elecciones de la Corporación edilicia, ni les impida –a sus miembros- salgan a sus haciendas, viajes o diligencias (…) “toda disposición transgresora de leyes hule a despotismo y éste en los Gobiernos es de ordinario susceptible de turbulencias (…); se espera de su prudencia la mejor consideración y armonía con los individuos del Ayuntamiento”.
Al Gobernador Eagar le correspondió jurar (30 Octubre 1810) la instalación la Primera Junta de Gobierno en Santiago, será una de las últimas fiestas en Valdivia del antiguo régimen (se ilumina la plaza, se ponen cuatro tinas con ponches y llenadas a medidas que se secan por concurso de la tropa, pueblo e indios. Los oficiales asisten a un baile y refresco; a la noche siguiente, el Gobernador es paseado por calles y plaza con cantos y loas e instrumentos hasta las dos de la madrugada).
En carta del 9 de Septiembre (1810) se dirige al Virrey Abascal con noticias de Santiago e informando del arresto de los patriotas: Juan Antonio Ovalle, José Antonio de Rojas y Bernardo Vera a raíz del derrocamiento del Presidente García Carrasco. Así también alude a la Junta de en Buenos Aires como ‘escandaloso atentado’, y su concomitancia con Santiago. Con respecto a la  ciudad de Valdivia –bajo su mandato- a pesar de ser militar, tenía un Cabildo donde había surgido ‘ideas de revolución’: “sin embargo supuesto el honor de la oficialidad y subordinación de la tropa –agregaba-, es muy fácil conservar el buen orden y fidelidad a nuestro Rey y Señor”.
El 7 de Octubre, detallaba la instalación de la Junta:  “en sus palabras, reventó el volcán, y sus efectos en Valdivia; esta novedad ha exaltado los ánimos de este buen Cabildo que continuamente están en juntas privadas, disponiendo a su antojo de la autoridad y de los caudales reales y particulares”; (…) “me veo en la precisión de hacerle presente –decía al Rey- que atendida las relaciones de sangre y afinidad que hay entre los oficiales de este Batallón, Cabildo y paisanaje –las frondas mencionadas- y la inutilidad de muchos de aquellos por ancianos, no cuento más que con dos en quien depositar mi confianza”, eran el Comandante de Ingenieros Miguel María de Atero y el Subteniente Lucas Ambrosio de Molina, y al que se agregaba el Ministro de Hacienda, Francisco Marín O’Ryan. Esta situación lo obligaba a solicitar refuerzos de urgencia, unos 200 o 300 hombres, sus oficiales, Sargento Mayor y Asesor letrado. El Virrey, toma conocimiento de esta misiva el 13 de Noviembre de 1810.

LA JUNTA PATRIOTA DE 1811
 El 1 de Marzo de 1811, en Valdivia se efectúa la elección de Diputado para el Congreso Nacional convocado en Santiago, la que se declara nula por haber sido electo, con sólo un voto de ventaja, el Vicario Isidro de Pineda; aparte de haberla impugnado el Capellán del Hospital Real, Pedro José Eleysegui, alegando corresponderle el triunfo a Él. El Reglamento electoral de Diciembre de 1810 prohibía la elección de curas, subdelegados y oficiales veteranos, por ser exigencia de sus empleos la residencia; el Gobierno de local no autorizó nueva elección, quedando como Suplente José María de Rozas. Esta reacción gatilla la revolución entre los patriotas versus realistas valdivianos.
El 1 de Noviembre de 1811, al llegar el Gobernador Eagar a su residencia, “se agolpó a ella todo el pueblo, y los mencionados clérigos, acompañados de otros particulares, entraron a la sala y le hicieron presente que el Pueblo así representado reclamaba la abdicación del mando en una Junta elegida por sufragios”, Según Dionisio Martínez Pinuer (testigo presente), relata que Eagar, sorprendido, no atinó ni siquiera a hablar, haciéndolo en su nombre el Comandante Atero (..) que en forma decidida llamaba al Ayudante Molina a sacar la tropa para aplacar la asonada popular que había ingresado. Frente a esto Eagar se ve obligado a renunciar.
Los más representativos de Valdivia estaban reunidos para acatar unánimemente las órdenes llegadas desde Santiago, el que obligaba delegar las funciones de mando en el oficial de más graduación. Es así como, Alejandro Eagar, en presencia de todos los asistentes, hizo entrega del mando al Teniente Coronel Ventura Carvallo Goyeneche, bajo los vivas y vítores de los valdivianos asistentes. A viva voz se elige como Vicepresidente, Vocales y Secretario de la Junta.
(…) “El acta encubre decisiones preparadas con antelación, incluida la neutralización de los elementos monárquicos. El Comandante de Artillería José de Berganza relata (6 años después) que la noche anterior a la asonada, los presbíteros Eleysegui y Pineda ‘alarmaron y conmovieron al populacho para instalar una bastarda Junta y deponer al Gobernador”. El Gobernador Eagar, conmina al Comandante Berganza a aplacar, con sus fuerzas, la revuelta del pueblo. No obstante, Berganza resistió para evitar el derramamiento de sangre. Según Martínez Pinuer, los curas, instigaron a algunos oficiales del Batallón para alterar el orden de la administración del Gobierno de Eagar.

JUNTA DE GOBIERNO 1811

1811-1812 PRESIDENTE: VENTURA CARVALLO Y GOYENECHE
                  VICEPRESIDENTE: VICARIO Isidro Pineda y arias de molina
                  SECRETARIO: Diego Pérez de Arce
                  VOCALES: Presbítero Pedro José Eleysegui y ayarza,
                                       Ventura Gómez  Fernández de Lorca
                                       Jaime de la Guarda y Valentín
                 
Ventura Carvallo y Goyeneche (hermano de Vicente Carvallo, el célebre cronista valdiviano), era el Sargento Mayor de 70 años y se le había solicitado (al Virrey) su jubilación por edad. Era Coronel graduado desde Enero, calificado como “de los sujetos más condecorados del vecindario”. La Junta Realista de 1812, lo nombraría Gobernador; en un honroso gesto de su parte, declinaría en 1815 su ascenso a Brigadier, solicitando su retiro. En 1820, adhirió a la Independencia, siendo en Valdivia lo que el Conde de la Conquista  Mateo de Toro y Zambrano fue en Santiago.
Dr. Isidro de Pineda y Arias de Molina (67 años), fue Vicario de la Iglesia Mayor; Comisario de la Inquisición. A juicio del Ministro de la Real Hacienda de Valdivia, Pedro Lafita, lo describe como un sacerdote ejemplar, por su caridad, destacando su fuerza de carácter; “en Septiembre de 1811, con ocasión del donativo para la guerra contra Francia había escrito una insolente carta, sobre la necesidad de no pagarlo”. Fue expulsado de Valdivia en 1812;  aparece –en 1814- como Consejero de O’Higgins y plenipotenciario ante el General Gabino Gaínza; encargado de la defensa de la Angostura de Paine, fugado tras el Desastre de Rancagua a Buenos Aires (donde colabora con Fray Camilo Henríquez en tareas periodísticas). Vuelve a Valdivia en 1822 procedente de Río de Janeiro en la Fragata Clorinde, protegido por la admiración de su Comandante, el Barón de Mackau. En la ciudad no es bien recibido por Jorge Beauchef, contrariando su orden, al votar por Camilo Henríquez como Diputado de Valdivia en 1822; por lo que Beauchef, lo destierra al Callao. Fue Diputado por Chiloé y Concepción. En 1829 será Dean y Gobernador del Obispado. Fallece en 1830.
Pedro José Eleysegui y Ayarza. Capellán del Hospital Real de Valdivia (nace en Concepción 1770). Ordenado sacerdote en 1801. Capellán del Castillo del Río Cruces (1802). Según Eagar, era el director de las maquinaciones del Cabildo y “dando toda licencia a su genio caviloso, no pierde momento ni ocasión de alzamiento contra el Gobierno y sugiriendo ideas de revolución”. Tras la Junta de Guerra (1812) es desterrado y se dirige a Concepción (por tierra) a ponerse bajo las órdenes de José Miguel Carrera, hasta ser apresado en las acciones militares carreritas (se le sigue causa de sedición), es encarcelado en el Convento de Santo Domingo. Suspendido a Divinis por el Obispo Navarro Martín de Villodres. Emigra a Mendoza. Fallece en Santiago.
VICENTE GOMEZ Y FERNANDEZ DE LORCA (42 años). Capitán de Milicia, hacendado y comerciante, fue Procurador del Cabildo (1803). Alcalde de Valdivia (1811). Gobernador de Valdivia (1820).
JAIME DE LA GUARDA Y VALENTIN (40 años). Miembro del Cabildo. Teniente General de los Reales Ejércitos. Intendente de Valdivia (1830-1832). Era amigo personal de O’Higgins, primero trabajó subterráneamente y, abiertamente por la causa de la Independencia de Chile. A fines de la Reconquista fue confinado al destierro por revolucionario, junto a otros patriotas (allí conoce al desterrado Coronel Ramón Picarte), al siniestro presidio de la Isla Juan Fernández. Luego, arriba a Valdivia el 28 de Mayo de 1820. Bernardo O’Higgins lo nombra Ministro de Hacienda en 1820. Finalmente, Jaime de la Guarda, fue un actor decisivo, importante y muy influyente de la política local de Valdivia en la década del 1830. Muere en Valdivia el 21de Octubre de 1832.
DIEGO PEREZ DE ARCE (50 años). Nace en Buenos Aires. Llega por casualidad a Valdivia, al naufragar en Punta Galera (17 Noviembre 1789) en el navío San Pablo, destinado a las mediciones de la Isla San Félix como parte de la Expedición Malaspina. 40 días después, se casa en Valdivia con Melchora Henríquez González (hermana de Fray Camilo). Es ex oficial de la Tesorería. Alcalde de Valdivia en 1815.

Muchos nombres se destacan en esta Junta Patriota de 1811, fuertemente castigados en la Junta Realista de 1812. Cabe mencionar: LAUREANO DÍAZ, Capellán del Castillo de Corral, nombrado Vicario Interino en la Junta. Confinado al Castillo del Río Cruces por la Junta Realista o de Guerra, luego remitido a Arauco. CASIMIRO RUIZ, Capellán del Castillo de Cruces. JUAN FERMIN DE VIDAURRE, Párroco de Osorno y Párroco de Valdivia en 1820. PABLO CAYETANO MASELLI y los Regidores: JUAN DE DIOS CUEVAS y SANTIAGO VERA. Los vecinos: JAVIER CASTELBLANCO, JOSE MANUEL LOPETEGUI, MANUEL DE MENA y LEANDRO URIBE.
 En Santiago se toma conocimiento de la constitución de la Junta Patriota, declarando y reconociendo todas las facultades, relaciones y dependencias en sus autoridades. Recomienda que Eagar y Atero sean remitos a Concepción y a disposición de una junta sumaria.

JUNTA REALISTA O DE GUERRA 1812-1813

Apresados el Gobernador y el Ingeniero Atero, se conmina a llamar al Gobernador de Chiloé, Antonio Quintanilla, para que se dispusiese de su buque llevando a los presos a Talcahuano. Misión a cargo de su piloto, Saturnino Pérez. Los presos fueron embarcados bajo una escolta de 12 hombres al mando del oficial Juan Manuel de Lorca Sin embargo “Atero, logra sobornar al piloto con 3000 pesos para sí, más de 600 para el Contramaestre y tripulación.; a las 24 horas, los jefes realistas se hallaban libres en Chiloé”.

CAUSAS DE LA PERMANENCIA EN VALDIVIA DEL BANDO PATRIOTA

1º) El 14 de Diciembre de 1810, en el cabildo de Santiago se habría entregado el nuevo plan de defensa del reino (Egaña, Samaniego y Mackenna). Prevalece la opinión de Mackenna, donde se despreciaba el rol estratégico del Puerto de Valdivia, proponiendo suprimir la dotación militar, para trasladarla a la Capital ( a pesar de las contra indicaciones de Manuel Olaguer Feliú, el proyecto siguió adelante). En los  valdivianos se provoca una profunda decepción, un hecho que constituía en una decapitación d la ciudad.  Para los valdivianos, el puerto era clave en la seguridad del reino (…) “el proyecto concluía desmantelando frívolamente la Guarnición, según sus términos, para adornar la capital, que carecía de ella”.

2º) la dura competencia entre el mando de Santiago de José Miguel Carrera, y el de Concepción al mando de Juan Martínez de Rozas, en cuya jurisdicción estaba Valdivia. El caudillismo de Carrera para sustraer todos los medios a su rival penquista del apoyo de los valdivianos, que los alentaría promover movimientos a favor de Santiago; hecho de división que aprovecharon los realistas de la ciudad. Pedro de Asenjo y Pinuer era el enviado de carrera en Valdivia para sumar adeptos y tratar con su cuñado Lucas de Molina (…) su misión era dar a conocer las conveniencias al adherir por Santiago, para lo cual, Carrera prometía recursos que Concepción no disponía. El Gobierno de Santiago alegaba legitimidad representativa. Al poco tiempo de haber llegado a Valdivia el enviado Asenjo, acaeció la revolución derrocando a Carrera. Reestableciéndose el orden del antiguo régimen; mientras en Valdivia se luchaba para establecer su Iª Junta de Gobierno.

“Julián Pinuer en conveniencia con Molina, planea ocupar los cuarteles, artillería y pólvora, los apoya: los Subtenientes Antonio Adriasola y Juan de Dios González, con el Ministro Juan Gallardo Navarro; establecen contacto con Berganza (Comandante de la Artillería), retenido en el puerto” (…) A las 2 de la madrugada de 16 de Marzo de 1812, González ya estaba en el turno de guardia, Dionisio Martínez Pinuer, Teodoro Negrón, Manuel de Lorca y José Antonio Martínez, ocuparon en cuarto de banderas, donde ya tenían tomado el mando el referido capitán Julián Pinuer y el Sargento Mayor interino, Lucas de Molina. Se forma el Consejo de Guerra presidida por el Capitán José de Ulloa (como más antiguo). Custodiaron con guardias personales a los Vocales. Guardia doble a Eleysegui. Una guardia simple al Alcalde, José Manuel Lopetegui, Santiago Vera (Alguacil Mayor), al Presbítero Díaz y al Capitán Gregorio Henríquez (guardándole mucho respeto). Guarda y Domingo Pérez de Palacios (Alcalde de Osorno), logran huir.
Al  aclarar, los realistas enarbolan banderas y guirnaldas, se toca la generala, señas de cañonazos y la tropa se forma en la plaza, se toma juramento del Batallón a las reales banderas con gritos ¡Viva el Rey Fernando VII!, ¡Viva la Suprema Regencia Española!, ¡Viva el Excelentísimo Señor Presidente de la capital, Don José Miguel de Carrera, y mueran los desleales!.
A las 4 de la madrugada se le da aviso al Coronel Ventura Carvallo, presentándose a las 8 de la mañana para asumir la presidencia de la nueva Junta. Al General Carrera se le remite el acta de instalación el 22 de Marzo (1812) “luego que la Provincia de Concepción tuvo la osadía de armarse contra Santiago. Carrera, alentador del golpe (para restarle apoyo a Martínez de Rozas), recibe este documento en Talca el 5 de Mayo, enviando una entusiasta proclama: (…) con algunos vecinos de honor y carácter, pusieron fin a la rebelión y tiranía y derribaron con imponencia las testas atigradas que habían levantado con desdoro y perjuicio de la salud pública. Luego de reiteradas invectivas contra Concepción, informaba que en Santiago regía una junta”.
20 días después, la Junta de Gobierno de Santiago (José Santiago Portales, Pedro José Prado y José Miguel Carrera), envía una respuesta categórica y severa: “no hemos podido menos que resentirnos y cubrirnos del mayor dolor y vergüenza al llegar a la proclamación de la Regencia de España, y de un Presidente en el Reino. Otras es la opinión de la patria, otro su orden, otro su gobierno (…). En Chile no hay Presidente, ni el reino se somete a la Regencia de España. Su institución, su orden y su poder están revestido de las nulidades y vicios que proclama Valdivia contra su Junta, y por eso la destrozó y acabó”.

Después de esta misiva, queda expedita la agregación a Lima, se envía a Chiloé al Capitán Juan Nepomuceno Carvallo para reunirse con Ignacio Justiz, Gobernador de Valdivia, nombrado precisamente por la Regencia, quien –inmediatamente- manda un destacamento de 200 hombres de refuerzos al mando del Capitán de Granaderos francisco Arenas, Junto al Ministro de la Real Hacienda de Valdivia, Juan Tomás Vergara, para arbitrar las providencias necesarias y asegurar la permanencia de la Jurisdicción por la causa Real.
El Consejo de Guerra, el 26 de Junio de 1812, aprueba la proclama: “porque ha creído que los nuevos gobiernos erigidos (…) permanecían unidos a la causa del Rey Fernando VII. Oficiaba su dependencia al Virrey y del Gobernador Justiz, solicitando socorro. Arbitraba medidas benignas a favor de los patriotas y determinaba el envío de los bienes y recaudos políticos a las corporaciones eclesiásticas y civiles, convocando a una misa de Acción de Gracia y de los Santos Evangelios. Honores a las Reales Banderas de España. Se acuerda notificar a al gobierno de Carrera, se solicita armas a Berganza, hasta que a fines de Agosto se enteraba de la conexión a Lima.

JUNTA REALISTA

 1812-1813 VENTURA CARVALLO GOYENECHE (Presidente)
                   LUCAS DE MOLINA Y AGÜERO
                   DIEGO ADRIASOLA CARRION
                   JULIAN PINUER Y ZURITA
                   PABLO DE ASENJONY PINUER
                   JUAN MANUEL FERNANDEZ DE LORCA Y VEGA BAZAN

Las medidas disciplinarias se dirigieron a los promotores de la Junta de 1811: los sacerdotes Eleysegui y Díaz, enviados a Concepción vía destierro Castillo Río Cruces. Gregorio Henríquez, enviado al Castillo de Niebla hasta que Marco del Pont le destierra a Juan Fernández, donde le alcanzará el indulto de Fernando VII. Cadetes Javier y Gabriel Castelblanco, enviado al Castillo de Amargos, y a Vicente Caballero al Castillo de Niebla. Vicente Gómez,  se le deja en paz, se embargan bienes a Guarda en ausencia, instruyéndosele un proceso remitido al Virrey, cuyo Juez será Julián Pinuer y Escribano Diego Pérez de Arce. El episodio más pintoresco lo protagoniza Eleysegui, que en el Castillo de Cruces, comienza a injuriar a los Señores de la Junta de Guerra y contra la Soberanía; el Comandante Francisco Buenrrostro, desterrado antes allí precisamente por el padre Eleysegui, le exhibe un par de grillos que le hizo traer a su presencia, encerrándolo luego en un cuarto con dos centinelas.
 El grueso de los dirigentes se dividen en bandos cruzados por un fuerte parentesco; por ejemplo, los que están con Camilo Henríquez se vuelcan a favor de la Independencia: su tío Gregorio Henríquez Santillán, con su cuñado, Vicente Gómez; Diego Pérez de Arce, marido de Melchora, hermana del fraile; Javier Castelblanco, que lo es de su prima, Tránsito Henríquez de la Guarda, y el primo de ésta, Jaime de la Guarda; en fin, sus otros primos  Agüero Henríquez. Entre los que están por Rey, sobresalen los parentescos de Ventura Carvallo, o más bien de su mujer, Doña Nicolasa Pinuer: su hijo Juan Nepomuceno, su cuñado Julián, sus nietos Asenjo Pinuer y sus sobrinos Molina, Pinuer Molina y Martínez Pinuer. Otro grupo lo forman los hijos del Capitán José Ulloa y Santa Cruz, Presidente Provisorio de la Junta de Guerra, Juan Manuel y Domingo Ulloa y Adriasola. En forma especial se distingue la familia Lorca: en Mayo de 1819, a solicitud de Juan Manuel de Lorca y Vega Bazán, el Ayuntamiento certifica que toda su familia adhiere a la lealtad al rey.
Paralelamente el Clero Patriota tan activo en 1811 (en 1813, el Obispo Patriota Rafael Andreu y Guerrero, lanza una Pastoral exhortando a los valdivianos a abandonar las arma reales), sobresalen los clérigos realistas, por ejemplo: los Presbíteros José María y Ramón Camilo de Lorca. En 1813 llega el Vicario Juan de Dios Bulnes, reconocido ferviente defensor de la causa del Soberano.

EL EJERCITO RESTAURADOR 1813

La adhesión  de Valdivia  y Chiloé a la causa Real, obliga a al Virreinato del Perú a reorganizar de inmediato al Ejército bajo el mando del Brigadier Antonio Pareja (Gobernador de Valdivia en 1813) llega con 50 hombres con la misión de recuperar la Capitanía de Chile. Pareja organiza un Ejército regular a base del Batallón Fijo de Valdivia y las fuerzas chilotas. De la Isla grande arriban 600 hombres al mando de Lucas Ambrosio de Molina; 100 del cuerpo de Artillería, con 12 cañones al mando de Berganza; la Fragata Gaditana y na cañonera; numerosos  voluntarios. Francisco Arenas queda a cargo de la Plaza.
Este Ejército Restaurador será destacado uy fundamental en el Sitio de Rancagua (Desastre de Rancagua) con 2500 hombres, salvo contados peninsulares, estaba formado enteramente por soldados de Valdivia y Chiloé. Sumados  a los efectivos de Mariano Osorio, el Ejército Real sumaba 5000 plazas (el Ejército Patriota sumaba 6000 hombres). Ya en 1811, Martínez de Rozas pensaba que para el ejército Patriota, trajesen oficiales experimentados de los Batallones veteranos de Concepción y Valdivia (…) Según Mackenna “se vio con asombro e indignación un puñado de chilotes y valdivianos apoderarse, cuasi sin tirar un tiro, de todo el Reino hasta la orilla del Maule” (…) “Sobre el Sitio de Chillán decía: basta decir V.M. que los chilotes y valdivianos son los soldados más bravos de V.M. puede pensar”.
En el Desastre de de Rancagua, la vanguardia está a cargo del Batallón Fijo de Valdivia bajo el mando del Coronel Juan Nepomuceno Carvallo; el Mayor General es Julián Pinuer  y los Comandantes de Artillería e Ingenieros, Berganza y Atero respectivamente. Al morir Lucas Ambrosio de Molina en el ataque de Chillán ( a manos de la metralla patriota) se dice “le quitó la vida al mejor soldado del ejército del Rey”. El Cabildo valdiviano acuerda celebrar solemnes honras fúnebres, y en cuerpo acude a dar las condolencias a su viuda, Doña Rafaela Asenjo. El 2 de Octubre de 1813, el Cabildo proclama Patrona de las Armas Reales a la Virgen del Rosario, Patrona de Valdivia.
Sometida la capital, el Coronel Juan Nepomuceno Carvallo, obtiene de Mariano Osorio la siguiente inscripción en las banderas de su regimiento: “Todo el Cuerpo Valdiviano peleó en Chile por su Soberano”. Además de la Medalla donde se reconoce la hazaña del Batallón y el Cuerpo de Artillería de Valdivia, en la ocupación de Santiago (Reconquista de Santiago 1814).

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Fuente:
* Nueva Historia de Valdivia. p. Gabriel Guarda, OSB. Ediciones Universidad Católica de Chile, 2001
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com