http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com/ historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: ASUNTO DE HISTORIA 4

ASUNTO DE HISTORIA 4

MEMORIA DEL INTENDENTE DE VALDIVIA RAFAEL GARCIA REYES
(PROVINCIA DE VALDIVIA, JUNIO 6 DE 1866)
OCUPACION DE LA ARAUCANIA
No menos de la cuarta parte de su territorio, y tal vez la mejor se halla en poder de los indígenas independientes que, a causa de su conocido carácter y de sus bárbaras costumbres, son una cotidiana amenaza y origen de inseguridad para la población civilizada. Tocándose, como están, las propiedades de ésa con las de aquellos indios, sin haber una línea de frontera conocida y bien marcada; sin un sólo fuerte ni guarnición, ni respeto alguna efectivo que le sirva de defensa, fácilmente se comprende que esta provincia está a merced de los caprichos de los naturales y expuesta de un modo temerario a sufrir las depredaciones y demás fatales consecuencias de tan peligrosa vecindad. Urgente es, pues, sustraerla de las continuas alarmas a que semejante estado de cosas da lugar, proveerla de medios eficaces de defensa que la pongan a cubierto de los efectos del brutal instinto del indígena y pensar seriamente en apartar la causa del mal ocupando la parte del país que hasta hoy ha resistido a someterse al yugo de nuestras leyes. (...). Fragmento. Fuente: Periódico el Semanario, 22/12/1866, Año 4, Nº 160, pág 1.

DEPARTAMENTO DE VALDIVIA

POLICIA RURAL
En este Departamento se hace sentir en gran manera la falta de un cuerpo de policía rural. La considerable distancia a que están unas de otras plantaciones de los campos y el inmenso monte que cubre éstos, favorecen admirablemente a los malhechores y cuatreros en la ejecución de sus delitos. Sin un cuerpo bien organizado que descubra y aprehenda muy difícil es que lo consigan los subdelegados e inspectores que tienen a su disposiciín los imperectos y escasos medios de hacerse respetar.
Sucede con frecuencia que conociendo el paradero de los ladrones y no llegando a aun guaridas, los jueces se ven burlados en sus esfuerzos por capturarlos, porque basta a aquellos introducirse en el bosque que tienen a mano para hacer imposible su persecución. (...)

POLICIA URBANA DE SEGURIDAD
Desde la fecha en que se organizó el cuerpo de policía que custodia a esta ciudad, es decir, desde 9 años atrás, no se ha hecho alteración en él a pesar de que el aumento que ha tenido, aquella en su extensión y el número de sus vecinos, exige con apremio un aumento proporcionado. La causa de ello es la falta de fondos del municipio que le impide dotar a su policía del número de plazas que demanda el mejor sericio público.
Con el objeto de remediar en parte su deficiencia, se ha hecho pasar en el año último algunos individuos de la policía diurna a la nocturna, en que la escacez era más notable, y reemplazándose en una y otra con plazas de a caballo los que había de apié, pero este arreglo paliativo no ha sido bastante porque lo que se necesita no son cambios sino un considerable aumento de personal. (...)

ALUMBRADO
Así que la municipalidad resuelve hacer la alteración a que he aludido en el reglamento de serenos, podrá introducirse en esta ciudad el alumbrado público. Desde Junio de 1858 existe en el archivo de la corporación, sin haber sido puesto en vigor, el reglamento que fue aprobado con ese objeto; pero como se había fijado en él un impuesto mínimo con el que no alcanza a costearse un escaso y mal alumbrado, la Municipalidad resolvió dejarlo sin ejecución hasta que llegara una época propicia en que poder alterarlo. Sin embargo de la escacez de sus fondos consultó en el presupuesto del presente año una partida para mantener una luz en la plaza principal otra en el muelle de su pertenencia. Medianta la adquisición de un excelente farol reverbero que varios vecinos compraron para el primero de estos sitios pudo quedar establecido en él desde el invierno anterior, y en pocos días más se colocará también otro en el segundo de los lugares indicados. Espero que el vecindario, palpando las ventajas, que este ensaya ha de proporcionarle, contribuirá gustoso con la suma necesaria para hacerlo extensivo a toda la población.

EDIFICIOS PUBLICOS
En ninguna parte del Departamento de Valdivia hay edificios municipales o fiscales de la pertenencia del Ministerio de US. Los que hubo en esta ciuad antes de 1859, fueron devorados por las llamas del incendio de esa fecha. Actualmente la Intendencia, el Correo, Hospital y demás oficinas o establecimientos públicos ocupan casas particulares y el Cabildo mismo celebra sus sesiones en el local que arrienda. No hay tampoco cuartel para la policía, recoba, matadero, ni otro edificio de los que reclama toda ciudad de alguna importancia.
En cuanto a las demás obras de comodidad, ornato y recreo, el Municipio tendría muchas que emprender comenzando por la regularización y buen orden de las calles; pero la escacez de sus recursos y la exigüidad de las fortunas del veindario son siempre el muro contra el cual van a estrellarse todos los proyectos que a este respecto se conciben.
Fuera de algunas composturas de puentes y de otros trabajos menores, ejecutados por el presidio en el círculo de la población, nada más se ha hecho en este ramo en el año de que doy cuenta. (Fragmento. Fuente: Periódico el Semanario, 05/01/1867, Año 4, Nº 162, pág 1)

PUEBLOS
Cuando la Capital de la Provincia de Valdivia, con inclusión de los suburbios apenas cuenta 3.000 habitantes, no puede ser extraño que los demás pueblos apenas cuenten algunos cientos, y a la clase de ellos sólo merecen ser contados: La Villa y Puerto del Corral (y talvez las pequeñas poblaciones de los Castillos de Mancera y San Carlos por formar siquiera una especie de calle), la Villa de la Unión y Río Bueno, y la de San José que todavía está en pañales. Los nombres de Angachilla, Punucapa, Cruces y Calle Calle se dan a aglomeraciones de pocas casas; otros nombres que se encuentran en los mapas, como Ánimas, El Molino, Tambillo, Arique, Quinchilca, Cudico, Los Juncos, etc., señalan pasajes en donde se encuentran unos cuantos vecinos a corta distancia. A esta categoría de parajes pertenece la colonia alemana de Los Ulmos, en medio de Valdivia y la Unión, y las 3 ó 4 casas alemanas que representan los restos de la colonia de Arique. Encontrándose también en los mapas los nombres de las Misiones de Toltén, Queule, San Jóse de la Mariquina, Pelchuquín (o Nanihue), San Francisco (en Valdivia) Calle Calle, Quinchilca, Daglipulli, Trumag, y Río Bueno.
Regularmente no se compone sino de la casa misional con escuela y una iglesia o capilla. La Hospitalidad de los religiosos con frecuencia las constituye en muy gratos albergues para los caminantes.
 No habiendo en la capital de la provincia edificio público ni privado que merezca llamar la atención, menos podrá esperar el viajero encontar cosa notable a este respecto en los demás pueblecillos en el campo. Las casas son de madera con techos de tabla o pajizos, y sólo uno que otro de lata de zinc o fierro o de teja. Las únicas obras que pueden atraer la curiosidad de los viajeros a las fortificaciones del puerto principal en los puntos de San Carlos, Amargos, Corral, Mancera y Niebla, que costaron ingentes sumas al Gobierno Español y podían en aquellos tiempos considerarse inespugnables, mientras en el día casi no sirven sino de un elocuente testimonio de la importancia que ese gobierno daba a Corral, que con razón miraba como la llave del Pacífico.

POBLACION
El último Censo (que dió el número de 23.429 habitantes) manifestó tal aumento de población, que en adelante cada uno de los dos departamentos de la provincia, el de Valdivia y el de La Unión, podrán elegir un Diputado al Congreso Nacional. Excusado es mencionar que los indios independientes que habitan la proviancia no se hallan comprendidos en Censo. Sobre el número de ellos no se pueden hacer sino meras conjeturas; pero como los terrenos que poseen forman casi la tercera parte de la área de toda la provincia, puesto que están comprendidos entre el río y una línea imaginaria, casi derecha, tirada desde la boca del río Queule hasta la Laguna de Riñihue, podrá con los indios, que no reconocen las autoridades del país, elevarse la cifra de los habitatntes de la Provincia de Valdivia a cerca de 40.000.
¡Qué miserable número para uina superficie que podría alimentar a dos millones!

Se ha conservado hasta nuestros días la costumbre en esta provincia de llamar españoles a los que no son indios, de manera que aquí la expresión español es equivalente a blanco, y así, no debe extrañarse el que los indios llamen a los alemanes: españoles alemanes. Chilenos se les llama aquí a los habitantes del Norte de Chile.
La expresión cholo, que se oye con frecuencia, es denigrante, y los indios la toman por insulto, por lo que de uno, que les da el correspondiente tratamiento de indios o naturales, dicen "el señor no cholea". No se necesitará prevenir a los que quieran viajar entre los indios independientes, que deban acompañarse de un vaqueano que entienda bien el idioma de ellos, que en general se llama aquí "lengua", aunque no precisamente ha de ser uno de los varios lenguaraces asalariados del Estado, que llaman "capitanes de amigos". (Fragmentos. Fuente: Periódico el Semanario, 16/02/1867, Año 4, Nº 168, pág 1).

Fuente:
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com