http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com/ historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: FRAY CAMILO HENRIQUEZ

FRAY CAMILO HENRIQUEZ

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FAMILIA DE FRAY CAMILO HENRIQUEZ
Familia fundada en el Siglo XVIII por Pedro Henríquez que en 1723 era Capitán de la Compañía del Batallón Fijo de Valdivia. Casado con Rosa Carrión. De este matrimonio nace Pedro Henríquez Carrión (abuelo del Prócer) y su hermano Jesuita Juan José Henríquez Carrión (nace en Valdivia 1719 y muere en Roma 1803).
Don Pedro Henríquez Carrión fue un digno militar y funcionario virreinal. Nace en Valdivia 1717. En 1733 es Cadete del Batallón Fijo de Valdivia, ascendido Alférez y Ayudante Mayor, Capitán de Artillería e Infantería y Comandante General de las Armas de Valdivia 1767. Muere 1779. Se casó con Narcisa Santillán y Adriasola 1737. Era hija del Capitán José de Santillán y doña Josefa de Adriazola y Zurita (este matrimonio tuvo 7 hijos: Fray José Ignacio, Jesuita; Manuela; Ramona; Félix –padre del prócer-; Juan; Esteban y Gregorio – autor “Revolución Patriota de 1811”).
Ramona se casa con el más acaudalado valdiviano, Vicente de Agüero cuya fortuna en 1787 era superior a 100.00 pesos.
Manuela, soltera, distribuye su herencia (1800) a los hijos de Juan, su hermano, muerto prematuramente con su esposa (María de la Guarda y Pinuer) dejando 5 hijos huérfanos. Uno de ellos, Tránsito, se casa con Francisco Javier Castelblanco de la Jara quien era de gran notoriedad en la Independencia de Chile.
Félix, padre del Prócer, fue Diputado del Real Hospital de Valdivia (1773-1774). En 1785 explotaba un negocio de madera en Corral con el Capitán Tomás Figueroa. Don Félix se casó con Rosa González y Castro, quien en 1765 remató la Hacienda Estancilla de los Jesuita. Doña Rosa muere en el Castillo de Corral 1798 dejando 5 hijos (2 muertos jóvenes; Fray camilo; José Manuel, muerto en el Desastre de Rancagua a manos del Ejército Patriota; y Melchora, casada con Diego Pérez de Arce y Fernández).
Del Matrimonio del teniente Rafael González y Margarita de Castro (abuelos maternos del prócer) nace: Fray Juan Nepomuceno González y Castro (Tío del prócer) quien era Ministro de los Enfermos Agonizantes de Nuestra Señora de la Buena Muerte y Prior de su Santo Convento de Lima.

FRAY CAMILO HENRIQUEZ
El 20 de julio de 1769, nace Camilo Henríquez González en una casa que pertenecía a su abuela materna doña Margarita de Castro, ubicada en calle Yungay 756, Valdivia. Hijo del Capitán de Infantería Española, Don Félix Henríquez y Santillán (1745-1798) y Dona Rosa González y Castro (1747-1798). Su familia estaba compuesta por 3 hermanos, de los cuales uno muere siendo un niño, en tanto que José Manuel, Subteniente de Artillería del Batallón Valdivia, fallece producto de un balazo recibido en las trincheras de la Plaza de Rancagua en el bando realista, en octubre de 1814. Su hermana Melchora, se casó con Diego Pérez de Arce, unión que generó la dinastía de los Pérez de Arce de Valdivia y de los Torres de Santiago, de la cual son descendientes importantes figuras del periodismo nacional.
Del matrimonio de la única hermana de Camilo, Melchora y Diego Pérez de Arce, nace Cosme, quien da vida a tres publicaciones informativas. El hijo de Cosme, Hermógenes, fue uno de los primeros redactores del diario El Mercurio de Santiago. Uno de sus vástagos fue Guillermo Pérez de Arce Adriazola, quien trabajó en el diario El Mercurio hasta que falleció en 1958, al igual que sus hijos Camilo y Jorge; Este último es padre de Hermógenes Pérez de Arce Ibieta, quien también escribe para el diario El Mercurio desde 1962.
Desde muy niño mostró Camilo inclinación al estudio, y un carácter meditabundo y melancólico; cura de apariencia débil pero de una inteligencia notable y un humor tristón. A los 15 años viaja a Lima a estudiar y estuvo bajo la protección de su tío… En 1784 cuando tenía quince años, un tío materno, Fray Juan Nepomuceno González y Castro, religioso de la Orden de los Ministros de los Enfermos Agonizantes de San Camilo de Celis, llamada de la Buena Muerte, logró que fuera enviado a Lima, decisión en la que tuvo importante influencia don José María Verdugo, hermano natural de la madre de los Carreras, que estaba radicado en la cuidad de los virreyes…El joven encontró en el convento la paz, la tranquilidad y el sosiego necesarios para satisfacer sus ansias de saber. En este período es instruido por Fray Ignacio Pinuer (valdiviano. Prior del Convento Nuestra Señora de la Buena Muerte en Lima), de quien aprende gramática latina, psicología y lógica.
Según documento firmado por el Sacerdote Luis Martínez de Morentin, encargado de archivo de la Congregación Religiosa Ministros de los Enfermos de Perú (Padres Camilos), ‘fue admitido al noviciado en el Convento de la Buena Muerte de Lima el 17 de enero de 1787 favorecido por todos los votos de los Padres Capitulares. Algunos intervinientes, entre otros, fueron: el P. Francisco Antonio González, Botánico, Moralista e Historiador y el P. Ignacio Pinuer, Teólogo e Historiador valdiviano. Sus Votos Religiosos los realizó el 13 de enero de 1790, aprobado en forma unánime. Emitió la Profesión religiosa en la Iglesia de la Buena Muerte el 28 de enero de 1790 en manos del P. Prefecto Manuel de Castro en presencia de toda la comunidad. Completó sus estudios en el Colegio de Lima ‘sin duda uno de los mejores de la metrópoli, si hemos de juzgar por sus programas y por su Rector y principal profesor, el P. Isidoro de Celis, más tarde Obispo de Segovia, en España’.
Para el Sacerdote Luis Martínez de Morentin, Camilo Henríquez tenía una distinguida capacidad y no cedía a persona alguna en su contracción al estudio. Hizo extraordinarios progresos y adquirió crédito y estimación por su saber, habiendo dado preferencia a las investigaciones políticas, al examen de autores modernos y al cultivo de las ideas liberales.

PROBLEMAS CON LA INQUISICIÓN
La etapa que comienza entre 1796 y 1809, esta plasmada por diferencias históricas, las cuales se deben a la cantidad de procesamientos a las que se enfrento Camilo Henríquez con el Tribunal de la Santa Inquisición, sin embrago todos coinciden que las razones de los procesamientos se debieron por tener libros prohibidos y consagrarse a la lectura de filósofos franceses.
Según José Toribio Medina, fue procesado tres veces; la primera en 1796, la segunda en 1802, la cual documenta en el libro ‘Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Chile’, de la cual se desprende que Henríquez fue perseguido por una causa que finalizó en 1803 y que durante ella quedó en claro que el fraile leía el Contrato Social de Rousseau, texto que le habría facilitado un padre Mercedario, y que además mantenía amistad con Ramón Martínez de Rozas, chileno como él y que también se le formaba parte de acusación ya que éste estuvo sometido a proceso. Y la última en 1809…Cierto día le pidió una persona, que acaso era espía de la Inquisición, una obra de Voltaire para leerla. Henríquez se la negó, diciéndole que no era incompatible con sus conocimientos. Esta misma persona le delató al tribunal como lector de libros prohibidos. No demoró mucho el Santo Oficio en mandar a sus alguaciles a la celda del fraile que se le presentaba como reo. Se encontraron en ella efectivamente algunos libros excomulgados…Camilo fue sometido a prisión y como la prestaza en el enjuiciamiento no era una de las virtudes de aquel piadoso tribunal, permaneció algún tiempo en los terribles calabozos. Al fin, accediendo a las repetidas instancias de los padres de la Buena Muerte, el inquisidor general hizo venir de La Paz a Fray Bustamante, Doctor de alguna fama, para que examinase a Henríquez. Informó el doctor Bustamante que Fray Camilo era un católico cuya ortodoxia no podía ponerse en duda, y que el estudio que hacía de los libros heréticos que se le habían sorprendido era relativo a política… (‘Ensayo sobre la vida y escritos de Camilo Henríquez’. Luis Montt).
De acuerdo al Historiador peruano, Manuel Palma Soriano (‘Anales de la Inquisición’), se señala: Camilo Henríquez fue en 1809 acusado de tener libros prohibidos y de consagrarse a la lectura de los filósofos revolucionario de la Francia, el denunciante fue un Fraile Dominico de apellido Bustamante. Un inquisidor se constituyó en su celda, y, después de registrar escrupulosamente muebles y estantes, se retiró sin haber encontrado obra alguna digna de censura. Henríquez se juzgaba ya libre, pero el denunciante insistió, y la Inquisición dispuso nueva pesquisa. En ella se encontró que los colchones de la cama de Henríquez estaban rellenos de libros, y el ilustrado chileno fue conducido en el acto a las mazmorras del Santo Oficio. No sabemos a punto fijo si se le mantuvo preso; pero es probable que, en 1810, se le ordenó que pasase desterrado a Quito.

REGRESO A CHILE
En 1811 regresa a Chile, su reinserción política se ve iniciada el 6 de enero, cuando comienza a circular el manuscrito Proclama de Quirino Lemáchez, documento de su autoría, a través del cual insta a votar por hombres capaces de luchar por las ideas independistas en las elecciones por la formación de un Congreso Nacional. La proclama fue publicada en El Español (Londres) y en la Gaceta de Buenos Aires (Argentina). Luego el 4 de julio, se constituye el primer Congreso Nacional, donde participa como Diputado Suplente por Puchacay (debido a que en Valdivia existía una fuerte pugna interna entre asambleístas realista versus patriotas). A instancias de la inauguración del Congreso, Fray Camilo pronuncia un sermón. El primero de abril de ese mismo año, participa en la sofocación del ‘Motín de Figueroa’. En noviembre en el Congreso, promueve un plan de estudios, cuyo fin era organizar la enseñanza pública, el cual es reconocido como la idea inicial de la creación del Instituto Nacional.
El 16 de enero de 1812 es nombrado por parte de la Junta de Gobierno, como redactor de la Aurora de Chile, con un sueldo de 600 pesos anuales. Con lo cual se comienza a trabajar en la redacción del primer periódico nacional. El primer número circula el 13 de febrero de 1812. En la Aurora de Chile participaban como colaboradores Antonio José de Irisarri, Bernardo de Vera y Pintado y Manuel de Salas; además bajo los seudónimos de Cayo Horacio, Roque Harismenlic, Canuto Handin y Patricio Curinancu, escribía Fray Camilo. El 18 de agosto de 1812, la junta de gobierno dirigida por José Miguel Carrera y en la cual participaban Prado y Portales; nombran por medio de un decreto, a una comisión, integrada por Juan Egaña, Francisco Antonio Pérez, Pedro Vivar y Manuel de Salas, encargada de ‘formular un Proyecto de Reglamento de Imprenta Libre, que, conciliando el respeto inviolable de nuestra santa religión, resuelva ese importante negocio’. Lo cual Camilo Henríquez, interpreta como un acto de censura a sus ideas, a lo que responde con dos decisiones, la primera fue no publicar el decreto, pese a que por su naturaleza de ‘Ministerial y Político’ debía haberlo publicado; y la segunda medida, fue la publicación en el ejemplar (N° 30 del 3 de octubre de 1812) de un extracto del discurso -que el mismo tradujo- del poeta inglés Milton, sobre la libertad de prensa.
Otro tras pie, enfrenta la Aurora de Chile, cuando el 12 de octubre de 1812, por medio de un decreto que ordena su publicación, se le comunica que será cambiado el órgano ‘censor’. El artículo de oficio dice: Debiendo conciliarse el libre ejercicio de las facultades del hombre con los derechos sagrados de la religión y del estado, cuyo abuso funesto e inconsiderado, puede envolvernos en desgracias, [...] se nombra interinamente, y hasta que se publique el respectivo reglamento, para que revea y censure previamente, cuanto se imprima al Tribunal de Apelaciones’.
En el número 36 del 15 de octubre de 1812, se puede leer el oficio, pero también en el mismo ejemplar se encuentra en la portada un folleto breve, de Milton, el cual se inicia con ‘Ya que estáis diciendo que volvamos a ser esclavos, a lo menos aprovechémonos del corto tiempo que nos resta para despedirnos de la libertad’.
Durante 1812-1814, el redactor de la Aurora de Chile, también se desempeñó como secretario del senado. Actividad que lo involucra e incentiva para proponer la supresión de la pena de muerte, sin embrago, los condenados tendrían que ser recluidos en colonias penales. También propone implementar algún sistema de protección para los indígenas. Otra de las obras de importancia en la cual participo como redactor fue el ‘Reglamento Constitucional Provisorio’ de 1812. El cual le fue encargado por José Miguel Carrera a la comisión formada por Camilo Henríquez, Manuel de Salas y José Antonio Irisarri. En esta etapa da vida a su primera obra dramática, la cual titula ‘La procesión de los tontos’.
El jueves 1 de abril de 1813 en el número 12, se deja de imprimir la Aurora de Chile y nace el ‘Monitor Araucano’. Frente al suceso Vicuña Cifuentes escribe: El día 1° de abril de 1813, fecha de su último número, dejó de publicarse la Aurora sin aviso previo ni declaración póstuma con referencia a las causas que motivaban su ausencia definitiva. El hecho de que cinco días después apareciera por la misma imprenta, bajo la misma redacción y como órgano oficial también, El Monitor Araucano, aleja toda sospecha de desavenencias entre Henríquez y la Junta y hace pensar que, deseoso tal vez el Gobierno de que el periódico que tuviese en lo sucesivo su representación no fuera el mismo que tantas resistencias había provocado, con sus audaces teorías, en la parte timorata de la población, decidió, de acuerdo con Henríquez, suspender la publicación de aquél y fundar inmediatamente otro de carácter oficial más definido, como en efecto lo tuvo El Monitor, el cual, por sus exiguas proporciones, se prestaba poco, además, para continuar en él la obra de propaganda revolucionaria en la forma amplia y verbosa en que la había planteado Henríquez en la Aurora.
Mientras el ‘Monitor Araucano’ circulaba, el 23 junio de 1813, la junta formada por Pérez, Infante, Eyzaguirre y Mariano Egaña como secretario, establecen la libertad de imprenta en Chile. Al mes siguiente la idea de Camilo Henríquez, frente a la formación de un colegio, se plasma el 27 de julio cuando es creado el Instituto Nacional de Chile, el cual entra en funcionamiento el 10 de agosto. Ese mismo año escribe ‘Catecismo de los Patriotas’ y ve concretarse otra de sus aspiraciones, la Biblioteca Nacional.
Un gran cambio acontece tanto en la historia nacional, como en la vida personal de Fray Camilo, ya que tras el Desastre de Rancagua, se auto exilia en Buenos Aires. Este período que va desde 1814 hasta finales de 1821, según palabras de Amunátegui: ‘Camilo Henríquez no era en 1814 el mismo hombre que en 1810. El impetuoso fraile, que había hecho de su pluma una espada para derribar el retrato de Fernando VII, había decaído. El individuo a quien he denominado Pedro el Ermitaño de la independencia, conservaba la robustez de sus pulmones; pero había perdido la fe en el triunfo inmediato de su causa’.

EXILIO EN ARGENTINA
Durante su estadía en Argentina, gozo de la protección de Diego Antonio Barros, gracias a quien pudo colaborar en la redacción la Gazeta de Buenos Aires durante 1815, periodo en el cual también tuvo que escribir ‘Observaciones acerca de algunos asuntos útiles’ que saco a circulación 4 ejemplares (Mayo-Septiembre). De su actividad periodística se tiene nuevos antecedentes en 1817, cuando el cabildo de Buenos Aires lo nombra para redactar el periódico ‘El Censor’, cargo en el cual permanece hasta febrero de 1819. En esta etapa traduce el ‘Bosquejo de la Democracia’ de Robert Bisset, por lo cual es duramente criticado por Montt. También escribe su segunda obra dramática ‘Camila o la patriota de Sud América’ la cual retrata la violeta represión con la cual actuaron los sectores realistas de Quito en 1809, y que fue impresa por primera vez en 1817. La tercera obra del fraile fue ‘La Inocencia en el Asilo de las Virtudes’, la cual no fue publicada. Para Henríquez el teatro debía ser una ‘escuela de la política’, con esa aspiración es que forma en Argentina, la ‘Sociedad del Buen Gusto del Teatro’.
El 15 de noviembre de 1821, el Director Supremo, Bernardo O’Higgins escribió a Henríquez una carta, a través de la cual lo invita a regresar a su suelo nativo: Aunque en este último período de la libertad de Chile ha guardado usted tanto silencio que ni de nuestro suelo ni de mí se ha acordado en sus apreciables producciones, que siempre se conocen por la inimitable dulzura y juicio que las distinguen, yo quiero ser el primero en renovar una amistad que me fue tan amable y que puede ser útil al país en que ambos nacimos. Muchas veces he deseado escribir a usted ofreciéndomela y aún invitándole a su regreso; pero no quería ofrecer lo que no fuese equivalente, o mejor, de lo que usted disfrutase, y aún esperaba la terminación de la guerra para que ni ésta retrajese a usted en venir. Ahora, pues, que la libertad del Perú ha asegurado la nuestra; ahora que nuestra República debe empezar a engrandecerse, es cuando escribo ésta para proponerle el que venga al lado de su amigo, a ayudarle en las penosas tareas del gobierno. Los conocimientos y talentos de usted son necesarios a Chile y a mí; nada debe, pues, retardar su venida cuando la amistad la reclama [...] Cualquiera que sea la comodidad con que en ésa le brinden, yo le protesto que las que le proporcionaré no le serán desagradables, y sobre todo usted no debe apetecer más gloria que la de contribuir con sus luces a la dirección de esta República que le vio nacer. No le arredren a usted ni la preocupación ni el fanatismo: usted me ha de ayudar a derrocarlo con tino y oportunidad.

ÚLTIMOS AÑOS
El 8 febrero de 1822 inicia su viaje de regreso a Chile, sin embrago ya en 1821 Bernardo O Higgins, a través de un decreto señala: ‘Atendidos los méritos y servicios del clérigo regular ciudadano Camilo Henríquez, vengo en conferirle el empleo de capellán de ejército del Estado Mayor General, con el sueldo asignado por reglamento’. A causa de lo anterior, surgió una polémica entre Henríquez y Fray Tadeo Silva, ya que por motivo del cargo que ocupaba en el ejército, Fray Camilo se acogió para abandonar el traje talar y vestir uno intermedio de castrense y de civil. Otro de los votos de confianza que le entrego O Higgins, antes de su regreso, fue que lo nombrara en la junta que tuvo a su cargo la aplicación del sistema de Lancaster a las escuelas chilenas.
Su viaje de regreso, es un hito que ha generado controversia desde el punto historiográfico, ya que según señala Amunátegui ‘Don Manuel de Salas juntó dinero entre los amigos de Henríquez para facilitarle la vuelta de éste a Chile’. Sin embargo, según constata en el archivo de O Higgins, se encuentra la siguiente nota enviada por diputado argentino Zañartu: He recibido una letra de 400 pesos que S. E. el Supremo Director de esa República me incluye con el objeto de auxiliar el viaje del señor Camilo Henríquez, en el caso dado que aquel religioso acepte las propuestas que S. E. le hace. Yo he tenido la satisfacción de ver cuán grande ha sido la que ha experimentado aquel ciudadano al contemplarse tan lisonjera y honrosamente solicitado. Su pronta aceptación fue la primera expresión de su gratitud, que espero manifestará a S. E. más extensamente en las cartas que tengo el honor de acompañar. Dios guarde a V. S. muchos años. Buenos Aires, enero 2 de 1822. Miguel Zañartu.
Ya en tierra chilena, es nombrado a través de un decreto dictado el 27 de abril de 1822, como bibliotecario de la Biblioteca Nacional con un sueldo de 500 pesos anuales. Asimismo se le encarga la redacción de la ‘Gaceta Ministerial’ y la formación de un periódico sobre la estadística del país, que sería publicado cada ocho o quince días, a esta segunda publicación le dio un carácter de revista, donde incluyó estudios originales y traducidos y al cual llamó ‘Mercurio de Chile’, el cual circuló desde mayo de 1822 hasta abril de 1823. Por ambas publicaciones se le cancelería un sueldo de mil pesos anuales, con lo que se convirtió en el funcionario de la república mejor pagado.
Su regreso al país, se ve marcado por diversas actividades de carácter público y político, las cuales comienzan en junio de 1822, cuando es convocado para formar parte de una junta de sanidad, cuyo objetivo fue estudiar las medidas necesarias para mejorar la salud de la población y evitar el contagio de enfermedades, lo cual impulsó el desarrollo de los hospitales y el restablecimiento de los hospicios para indigentes. En este mismo período, es designado secretario para redactar el reglamento constitucional, actividad que lo impulsa para a fundar el periódico ‘Diario de la convención de Chile’, en el cual se registran las actas de las sesiones e inserta documentos oficiales. Su actividad también se notan en otros aspectos, ya que incluso algunos autores plantean que fue él el impulsor de la creación del Cementerio General; en el aspecto legal gracias a sus iniciativas se suprime las penas corporales de azotes y baqueta en el ejército; visita las cárceles para velar por la correcta administración de la justicia y el cumplimiento de la ley de amnistía por causas políticas.
Otra de las publicaciones periódicas que crea en el período es ‘El nuevo Corresponsal’, también crea el libro ‘Observaciones eclesiásticas y otros papeles’, la cual se compone de dos secciones, una ‘el observador eclesiástico’ y la otra llamada ‘Aviso que da al pueblo de Chile un filósofo rancio’, la cual es un compendio de las explicaciones que había dado Henríquez frente al terremoto del 19 de noviembre de 1822. Esto generó que los habitantes de Santiago, llevara a cabo, diversas manifestaciones de fe, muchas de ellas penitencias sangrientas, por lo cual se inició un prolongado debate a través de la prensa de la época entre fray Camilo Henríquez, y el cura dominico Tadeo Silva. El primero, citando bases científicas, reprobaba las actitudes penitenciarias de algunos creyentes, apelando al origen natural de fenómeno, para el cual consideraba innecesario brindar tan repugnante espectáculo. El dominico consideró los planteamientos de Henríquez impíos y blasfemos, poniendo incluso en duda las creencias religiosas del adelantado Fray Camilo, lo cual quedó registrado en el siguiente texto de su autoría: Concluyamos, amada Patria: No os dejéis seducir de los filósofos del tiempo: atended más bien a un filósofo rancio que os habla con la Santa Escritura y con los testimonios de los Santos Padres de la Iglesia; y si algunos vienen a predicaros que vuestros pecados no os traerán pestes, guerras, ni temblores, sabed que son falsos profetas que prometiéndoos felicidades os engañan y extravían de las sendas de la verdad.
En 1823 es elegido diputado suplente por Chiloé y Copiapó, su estado de salud ya era delicado, no obstante, ello no fue impedimento para propiciar la edición de un periódico que recogiese la actividad de las sesiones del Congreso. En noviembre de 1823 el gobierno le designó como oficial mayor del Departamento de Relaciones Exteriores, cargo que no alcanzó a ejercer debido a su precario esta de salud, que también lo impulsa para que en el mes de enero de 1825 emita su testamento, en el cual dispone de sus bienes y declara su fe católica. Según Miguel Amunátegui los últimos años del fray fueron: Con la edad, su salud se había quebrantado extremadamente. No pasaba día bueno. A las dolencias del cuerpo se había agregado las del alma. Se puso hipocondríaco y bilioso; todo lo incomodaba; riada le complacía. La miseria le hizo sentir sus diarios y acerbos sinsabores. Aunque era muy parco en la comida y muy humilde en el vestido, su renta no alcanzaba a satisfacer sus necesidades, pues a más de ser escasa se quedaba en su mayor parte entre las manos de dos criados que le robaban descaradamente. Desde su venida de Buenos Aires había dejado el traje eclesiástico, lo que hacía que un número de personas lo miran como apóstata. El cohonestaba el abandono de la vestidura talar, con el título de capellán del estado mayor general que se le había conferido. Camilo Henríquez falleció con todas las apariencias de un hombre religioso y de un católico sincero, recibiendo devotamente los sacramentos de la iglesia. Su muerte tuvo lugar el 16 de marzo de 1825, en una casita de la calle Teatinos, número 33, situada entre la de Agustinas y los Huérfanos, a los pies de la casa de don Álvaro Covarrubias.
Diversos artículos señalan que el día de las exequias se realizaron el 16 de marzo de 1825 en Santiago, para sus funerales se llevaron a cabo ceremonias especiales de duelo público que dispusieron oportunamente el Gobierno y el Parlamento. Por orden del primero mientras se efectuaba el entierro en el Cementerio General, se dispararon salvas desde el Fuerte del Cerro Santa Lucía, y por disposición del Parlamento, una delegación especial de sus miembros expresó su condolencia a la familia, mientras que el resto de los Diputados asistía de luto y decretaban Duelo Nacional por tres días.

CARRERA DE PARLAMENTARIO
* Diputado suplente por Puchacay en el Primer Congreso Nacional de 1811.
* Senador en el Senado de 1812, también ocupó el cargo de secretario el 10 de noviembre de 1812 al igual que en el Senado Consultivo de 1814.
* Diputado por Valdivia en la Convención de 1822, ocupando también los cargos de Secretario y Primer Secretario.
* Diputado suplente por Valparaíso en la Asamblea Provincial de Santiago de 1823.
* Diputado suplente por Chiloé en el Congreso Constituyente de 1823 y Secretario Redactor de Debates.
* Diputado por Copiapó en el Congreso de 1824 a 1825. En el desempeño de este último cargo propuso la edición de un periódico que diera publicidad a las sesiones del Congreso Nacional.
* Consejero y Secretario de Estado, 1823

PADRE, HERMANOS & SOBRINOS
DE FRAY CAMILO HENRIQUEZ
FELIX HENRIQUEZ SANTILLAN, nace en Valdivia en 1745. Diputado Contralor del Real Hospital de San Juan de Dios (1773-1774). Castellano del Castillo de San Sebastián de la Cruz de Corral  en 1779; testó ante Buenrrostro (8 Julio 1798). Casado con Rosa González Castro (Hija de Rafael González, nacido en 1714 -fallece el 29 de Julio de 1796. Casado el 5 de Mayo de 1744 con Margarita de Castro -fallece el 22 de Abril de 1780, viuda de Zurita). Hijos:

RAFAEL ISIDRO HENRIQUEZ GONZALEZ, nace el 16 de Mayo de 1781, bautizado el 18 de Mayo de 1781 (padrinos: Manuel Calvo de Encalada y Recabarren, III Marqués de Villapalma de Encalada y Clara Eslava y Lope). Fallece soltero.

JOSE MANUEL PAULINO HENRIQUEZ GONZALEZ, nace el 22 de Julio de 1786, bautizado el 28 de Julio de 1786 (Padrinos de bautizo: Capitán Pablo de Asenjo y Cotera, y María Ursula Pinuer y Ubidia);. Fallece soltero en el Sitio o Desastre de Rancagua (1814). Subteniente de Artillería, se dirige a Valparaíso en 1809; sirve en el Ejército Patriota.

GERTRUDIS HENRIQUEZ GONZALEZ, fallece en la infancia.

MELCHORA HENRIQUEZ GONZALEZ, bautizada en Valdivia el 10 de Enero de 1774 (padrinos: Juan Evangelista Plaza de los Reyes Santillán y su esposa Josefa Navarro y Eslava). Fallece en Valdivia el 15 de Diciembre de 1836. Otorga poder, como tutora de sus hijos menores (Valdivia 11 Septiembre 1834) a Ignacio Pérez de Arce (vecino de Buenos Aires) para el cobro de la herencia de sus suegros;. Casada (27 Noviembre 1789) con Diego Felipe Antonio Pérez de Arce Fernández (Nace en Buenos Aires, el 25 de Mayo de 1761, bautizado en La Merced el 30 de Mayo de 1761. Fallece en Valdivia  el 16 de Octubre de 1828. Hijo de Juan Eusebio Pérez de Arce y Gabriela Fernández). Hijos:
* RAFAEL PEREZ DE ARCE HENRIQUEZ, bautizado el 26 de Octubre de 1792. Casado en Valdivia el 22 de Enero de 1818 con María Lopetegui Mena (Bautizada el 6 de Julio de 1806. Fallece en 1859;. Hija de José Manuel Lopetegui del Villar y Francisca de Mena y Caravantes).

* MANUEL PEREZ DE ARCE HENRIQUEZ, bautizado el 3 de Enero de 1795.

* MIGUEL COSME PEREZ DE ARCE HENRIQUEZ, bautizado en Valdivia el 29 de Septiembre de 1800. Fallece en Valdivia (Octubre 1844). Casado don María Loreto Laureana Lopetegui Mena (Hija de José Manuel Lopetegui del Villar y Francisca de Mena y Caravantes).Hijos:
* FRANCISCA PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, casada en Valdivia (23 Abril  de1852) con Francisco Lagisse Döll (Nace en Prusia. Dueño de una fábrica de aguardiente en Arique, en su fundo, y casas que visita Arturo Fontecilla Larraín en 1897. Hija de Maurice Isaac Lagisse Collington, nacido en Kassel, Hessen  el 9 de Noviembre de 1789. Fallece en Kassel el 10 de Julio de 1855), matrimonio con Cristina Döll.

* TRANSITO PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, bautizada el 21 de Julio de1836. Casada (28  Junio 1857) con Adolfo Pérez de Arce Lopetegui  (Hijo de Rafael Pérez de Arce Henríquez y María Lopetegui Mena).

* ADELA PEREZ DE ARCE LOPETEGUI

* FRANCISCO MELITÓN PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, bautizado el 12 de Marzo de 1839.

JOSE RAFAEL PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, bautizado el 7 de Septiembre de 1831. Afianzado por Pedro Castelblanco (Valdivia 16 Febrero 1855), para ejercer el cargo de Guarda Almacén;. Casado (31 Marzo 1860) con Rosa de la Fuente y Flores.

* COSME TRISTAN PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, nace en 1836, b.autizado el 13 sde Septiembre de 1838. Dueño de los Fundos San Miguel y San Enrique. Es uno de los primeros contribuyentes de la comuna de San José. Casado con María Manuela del Carmen Bravo Jaramillo (Bautizada en Valdivia  el 15 de Noviembre de 1842. Hija de Miguel Bravo Aldunate y Eulalia del Carmen Jaramillo Jaramillo).

* ELIAS BENJAMIN PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, nace en 1842, bautizado el  31 de Marzo de 1850. Activo en 1861. Casado con Rosario Cáceres.

* JUAN DE DIOS PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, bautizado el 13 de Septiembre de 1838. Casado en Vicuña (1 Junio 1867) con Eloísa Varela Sierralta (Hija de Diego Varela Gaviño y Antonia Sierralta y Mercado).

* ADOLFO PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, activo en 1861.

* GALA DEL ROSARIO PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, bautizada el 30 de Diciembre de 1828.

* HERMOGENES PEREZ DE ARCE LOPETEGUI, nace en Valdivia  el 19 de Abril  de 1845, bautizado el 21 de Abril de 1845. Fallece en Santiago el 26 de Agosto de 1902;. Estudia en el Liceo de Valdivia. Título de Preceptor en 1862. Profesor del Liceo Literario de Valdivia en 1865, recomendado al Consejo de la Universidad de Chile 1869.  Profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile; Gobernador de Lebu en 1873; Intendente de Arauco (1875-1881). Se desempeñó en las funciones de aprovisionador del Ejército en campaña. Superintendente de Aduanas y Jefe Político de Lima  (1880-1883);. Director General de FF.CC. del Estado (1884-1888 y 1891). Ministro de Hacienda (1895-1896). Miembro de la Sociedad de Fomento Fabril (1889-1902). Diputado por Laja (1888-1891 y 1891). Casado en Valdivia (11 Junio 1871) con Rosalía Adriasola Martel (Nace en Septiembre 1857. Hija de José María Adriasola Campillo y Luisa Martel y Ortiguren (8 hijos)

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Fuente:
* Recopilación bibliográfica realizada por Newtenberg.com. http://www.auroradechile.cl
* Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. http://www.bcn.cl
* Genealogía Henríquez. http://www.genealog.cl
* Historia de Valdivia 1552-1953. Fernando Guarda Geywitz. Imprenta Cultura, 1953
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com
* La Sociedad en Chile austral antes de la Colonización Alemana, 1645-1850. P. Gabriel Guarda, OSB. Edit. Andrés Bello, 1979
* La Sociedad en Chile austral antes de la Colonización Alemana, Valdivia, Osorno, Río Bueno, La Unión, 1645-1850. P. Gabriel Guarda, OSB. Ediciones Universidad Católica de Chile, 2006