VALDIVIA, CAPITAL CULTURAL DE AMERICA 2016/THE INTERNATIONAL BUREAU OF CULTURAL CAPITALS -MARTES 10 JUNIO 2014 historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: CARLOS ANWANDTER

CARLOS ANWANDTER

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Carl August Wilhelm Paschen Anwandter Fick. Nace el 1º de Abril de 1801 en Luckenwalde, Brandenburg, Reino de Prusia. Primogénito del matrimonio formado por el farmacéutico Friedrich Wilhelm Anwandter y Agnes Maria Fick, hija de Karl Henning Fick, dueño de la Farmacia Pelikan de Luckenwalde en 1798.
"En 1809 se realizan las primeras elecciones para la Asamblea de Concejales en Luckenwalde y poco después Friedrich Wilhelm Anwandter era elegido como concejal, es la primera aproximación de Carlos a la política. Durante la guerra franco-rusa de 1813 en Prusia Oriental, la familia Anwandter continuó creciendo con 7 hermanas y 1 hermano de los que probablemente sobrevivieron sólo tres hermanas. En 1815, ingresa al Joachimsthalsche Gymnasium, escuela ubicada en una ciudadela campestre a unos 50 Km. al noreste de Berlín. De esta escuela egresaban como bachilleres, es decir listos para estudiar en la Universidad, que no era la meta de Anwandter, sino ser farmacéutico como su padre. Entra como aprendiz a la farmacia Rose donde además residió por todo el tiempo de aprendizaje, alrededor de 4 años. Luego de este tiempo el aprendiz pasaba a ser ayudante –etapa que cumplió en la farmacia de su tío de apellido Radicke en Kiel-, y un examen oral ante un médico funcionario. Más tarde seguían los llamados años condicionales, donde la experiencia profesional se ampliaba en otras farmacias. El último paso consistía en un examen en la Universidad para el cual se podía hacer un curso de 3 meses en ella, o bien personalmente en casa. El 24 de septiembre de 1825 rinde su examen final de farmacéutico en Berlín con calificación de sobresaliente y al otro día vuelve a Luckenwalde para casarse el 26 del mismo mes con Carolina Friederike Emilie Fähndrich. Con la cual se traslada a una farmacia que había recientemente comprado al señor Heinke en Guben.
Emilie Fähndrich era hija de un importante comerciante de Luckenwalde. Junto a los Anwandter pertenecían a los notables de la ciudad, es por esto que ambas familias se conocían. Emilie era un buen partido, por la cual estaban interesados muchos jóvenes, por lo que Carlos debió decidirse pronto a pedir su mano antes de que otro se le adelantara a pesar de su timidez natural, haciéndole caso a su hermana Auguste. Emilie era sólo un año menor que Carlos.
Una etapa importante en su vida fue el servicio militar obligatorio. El grupo en el que sirvió Anwandter gozaba de un tratamiento privilegiado y contaba con solo 50 miembros. Se dice que lo llevó a cabo en Postdam, con los Pioneros de la Guardia, tropa de elite estacionada en la ciudad o en otras residencias de la Corte. Entre 1815 y 1825 estuvo en la Escuela Superior, vivió su etapa de aprendiz, su servicio militar y de oficial farmacéutico.
En 1826 y luego de un año de matrimonio nace el primogénito de la nueva familia; Hermann a quien le siguió Richard en 1928. Sin embargo, Carlos vendió la farmacia luego de 4 años y dejó Guben y se establece en Calau a fines de septiembre de 1829. Aquí adquiere la única farmacia de la ciudad, y confirma el monopolio de su anterior dueño, que a su vez había sido ratificado y elevado a la calidad de privilegio real, aún está ubicada en el centro de la ciudad al lado de la plaza del mercado, contaba además con el monopolio del expendio de vino, tabaco y licores. Entre 1829-1841 nacen: Clara, Thusnelda, Wilhelm, Otto, Carl, y Georg.
Fotografía de 1855 aprox. Carlos Anwandter y Familia. Abajo (de izquierda a derecha): Thusdelda, Emelie Fahndrich, esposa; Carl Anwandter; Georg; Clara; su eposo Theodor Körner. Arriba: Otto; Herrmann; Richard; Laura Körner, su esposa y Wilhelm.
La vida política de Carlos comienza con la institución del Régimen Municipal del Barón von Stein en la que sólo los hombres que poseyeran bienes raíces y ejercieran un oficio podrían acceder a la Asamblea de Concejales; a Alcalde, Tesorero Municipal o Senador. Lo que es seguro es que Anwandter perteneció al Parlamento de la ciudad desde 1833 ó 1834. En 1835 es nombrado miembro del Consejo Educacional, desde 1842 de la Comisión Cervecera de la fábrica de la ciudad. 1833 cuando es elegido Concejal, en 1835 es Secretario de Actas de la Asamblea de Concejales y miembro del Concejo Educacional, en 1836 Tesorero y en 1842 miembro de la Comisión Cervecera. En 1847 fue nominado diputado de la Dieta Prusiana como Representante Democrático del Distrito de Calau en Berlín y, en 1848 ingresa como Diputado a la Asamblea Nacional Prusiana.
La realización de una Asamblea el 12 de septiembre de 1847 con peticiones como la libertad de prensa y de asociación, además de amar al pueblo y poner fin a la desproporción entre el trabajo y el capital demuestran el interés supremo por el bienestar del pueblo. A este grupo pertenecía Anwandter, que guiado siempre por un espíritu de fidelidad a la patria, al orden y a las leyes esperaba la mejora de la sociedad, pero repudiando siempre las acciones que pudieran ir en contra de la constitucionalidad de la Nación, de las leyes que rigen la vida de sus ciudadanos o de una moral humanista profundamente responsable y consecuente entre sus actos y sus palabras. El objetivo básico del movimiento revolucionario alemán era la creación de un estado germano que se caracterizara por su unión, y por la participación activa del pueblo mediante representantes elegidos en un Parlamento para toda Alemania. Carlos perteneció al ala izquierda de la Asamblea, por su pensamiento moderno de soberanía popular, paridad social y la contraposición a los privilegios divinos reales y nobiliarios. La gran diferencia entre Anwandter y el resto de los reformistas izquierdistas era que rechazaba tajantemente el uso de la violencia, y ante todo cualquier desacato a la ley.
El 12 de abril de 1849 fue elegido por unanimidad como alcalde de Calau de forma interina, hasta la promulgación del nuevo orden comunal en relación a los cambios políticos que se estaban llevando a cabo en el país. Situación que le trajo problemas entre las autoridades, pues mientras unos querían confirmar la decisión, otros la rechazaban categóricamente….

DECISION DE EMIGRAR
…pues aunque tuviera casi 50 años y una numerosa familia, con una posición económica y social más que envidiable, el contexto en el que se estaba desarrollando su vida no le permitiría dentro de poco vivir según sus intereses y creencias, decide emigrar…existía información sobre la intención del Gobierno chileno de poblar sus regiones del sur eran bien conocidas por la acción del enviado del estado chileno Bernhard Philippi y del privado Franz Kindermann, junto a las numerosas cartas que empresarios como el inglés Aquinas Ried desde Valparaíso enviaban para promover la inmigración alemana. Aunque al parecer, por un viaje que hizo su hijo Ricardo, en algún momento pensó en viajar a Estados Unidos…Toma contacto con Georg Wilhelm Kindermann –hermano de Franz Kindermann- que viajó con él en el Hermann, -sabemos que conocía además las publicaciones del pintor y cuñado de Franz Kindermann, Alexander Simon, y el anexo de Traugott Bromme- y realizar los preparativos que esta empresa privada pedía. Llamó a todos los interesados a viajar con él mediante publicaciones en varios periódicos donde instaba a los alemanes a empezar una nueva vida, en una nación libre, soberana y justa. Del viaje de Anwandter se sabe que se realizó porque mantuvo relación con Kindermann, a través de su hermano Georg Wilhelm,
‘Aviso. El 28 de junio de este año los sres. Godefroy e hijo, en Hamburgo, enviarán a la provincia de Valdivia, en el estado de Chile, uno de sus mejores barcos con el grupo de emigrantes encabezado por el farmacéutico Anwandter, de Calau y el Sr. Kindermann de Frankfurt del Order. Se llama la atención sobre esta expedición avisando al mismo tiempo de que aquellos que deseen emigrar, uniéndose a este grupo de entre 70 y 80 personas, se pongan en contacto cuanto antes con la dirección de este diario, donde recibirán más detalles’
El 19 de junio de 1850 se reunió en Calau con un grupo de sus amigos políticos donde se le dio una cariñosa despedida de la que queda aún el discurso donde se le deseaba la mejor de las vidas y se le encomendaba ‘preparar el camino y buscar un asilo para los partidarios del derecho, de la Verdad y de la Humanidad.’
El 29 de junio de 1850 en el velero Hermann parten 85 emigrantes y 11 tripulantes desde el puerto de Hamburgo con numerosos problemas y quejas por la empresa que los asesoró en el viaje. Reclamos por lo caro de los hostales y las tiendas confabuladas con la empresa para cobrar más caro de lo debido y repartirse las ganancias, el mal trato y la despreocupación por el equipaje marcan las primeras páginas de su Diario de Viaje. Por lo que hace una serie de recomendaciones a los futuros viajeros, para que no cometan los mismos errores que su grupo.

ARRIBO DEL HERMANN A CORRAL
El velero “Hermann” arribó a Corral el 12 de noviembre de 1850, después de un viaje de 156 días sin escala en ningún puerto. Al llegar encontraron a un país de naturaleza exuberante, de bosques tan frondosos como los alemanes. construcciones del puerto y más tarde las de la ciudad de Valdivia. El encargado de recibir a los viajeros fue el agente de colonización a Vicente Pérez Rosales, quien se entrevistó con una delegación de colonos liderada por Carlos Anwandter para informar los pormenores de la estadía, los asuntos legales de su nacionalización y su situación ante el Supremo Gobierno. En esta reunión Anwandter desplegó una lista con 18 preguntas relativas a todos los aspectos que habían quedado inconclusos a la hora de salir de Alemania además de dudas que surgieron en el camino. La respuesta de Pérez Rosales fue clara y siguió al pie de la letra las instrucciones dadas por el mismo Presidente Sr. Bulnes y más tarde a su sucesor el Sr. Manuel Montt. Las respuestas se harían cumplir según las leyes de la República, con la ayuda del Gobierno en la medida de lo posible para la construcción de caminos, casas y beneficios en materia de impuestos para fomentar el desarrollo y auge económico y comercial de la zona a través de ellos. Ante esta respuesta satisfactoria, Anwandter recita su conocido discurso de compromiso en un español lo más seguro aprendido durante la travesía gracias a Friedrich Wilhelm Döll: 'Seremos chilenos honrados y laboriosos como el que más lo fuere. Unidos a las filas de nuestros compatriotas, defenderemos nuestro país adoptivo contra toda agresión extranjera con la decisión y la firmeza del hombre que defiende su patria, a su familia y a sus intereses. Nunca tendrá el país que nos adopta por hijos, motivos de arrepentirse de su proceder ilustrado, humano y generoso'.

EMPRENDIMIENTO INDUSTRIAL
47 familias de colonos se establecen en Isla teja en parcelas de 10 cuadras, según el número de los integrantes de la familia ésta se podía agrandar. Como le sucedió a la familia Anwandter que recibió una hijuela de 40 cuadras. Pero Anwandter comprendió que era muy poco el espacio como para poder hacer algo realmente productivo, por lo que junto a cuatro socios compró 10.000 cuadras a 5 leguas de Valdivia: Arique. En su porción le entregó la administración a su yerno Theodor Körner, casado con su hija Clara, a quien a su vez quería como a un hijo, tanto así como para incluirlo en la formación de la futura sociedad cervecera Anwandter Hermanos. Dejado a cargo de Theodor la administración de las tierras, consiguió instalar en la plaza en febrero de 1851 la primera farmacia de la ciudad, la Municipalidad le cedió un sitio entre la plaza y el río.
En 1851 formó una pequeña cervecería aprovechando sus conocimientos de farmacéutico y su participación en Alemania de la Comisión Cervecera de Calau, apoyándose en la pequeña fortuna que había traído desde Alemania. La elaboración era completamente artesanal, y su repartición era hecha por el mismo Carlos en su coche a los demás colonos. ‘Aprovechando sus conocimientos de farmaceuta empezó un año después con la elaboración casera de cerveza para el consumo de su numerosa familia y de sus amistades. Inicialmente la producción era de 36 botellas semanales (…) En 1855 la cervecería Anwandter era ya una pequeña industria que alcanzaba una producción anual de 100.000 litros’. Como la empresa prosperó, junto a sus hijos trajo desde Alemania maquinaria moderna que incrementaron la producción, que derivaron en el establecimiento de oficinas de venta en Concepción, Valparaíso y Santiago. Llegó a ser en su momento la fábrica de cerveza más grande de Chile. Hay que tomar en cuenta los bajos impuestos que pagaron durante el primer periodo, pues fueron esos dineros no entregados al Estado lo que les permitieron aumentar y consolidar la empresa. ‘En 1866 se adquirieron las primeras instalaciones a vapor. Se estableció un servicio de trasporte fluvial mediante el cual la cerveza pudo ser transportada en embarcaciones propias Corral. Se aumentó la producción y se produjeron distintos tipos de cerveza’. Como concluye Patricio Bernedo en ‘Los Industriales Alemanes de Valdivia 1850-1914’: ‘El desarrollo de la industria en Valdivia, entre 1850 y el comienzo de la Primera Guerra Mundial, fue el resultado directo del espíritu emprendedor de un pequeño grupo de empresarios industriales alemanes y de sus descendientes. Una de las principales características de este proceso fue que ellos lograron organizar un importante conglomerado de modernas fábricas, que se basaba principalmente en la transformación de materias primas de origen agrícola y forestal -que hasta sullegada habían sido escasamente utilizadas por los habitantes de la región- en bienes manufacturados o semimanufacturados.’Gracias a la acción de Anwandter y de otros colonos como la industria talabartera Schülke y Cía., la fábrica de zapatos de Cristián Rudloff llevó a Valdivia a convertirse en un importante centro industrial y comercial. Siendo los alemanes los impulsadores de esta situación. Fueron ellos, los que con una mirada moderna y liberal trajeron el ansiado desarrollo económico del siglo XIX a la región. De esta manera a pocos meses de su llegada había comenzado cuatro grandes negocios: la casa de la isla Teja, Arique con los terrenos cultivables que dejó a Körner, la farmacia y la cervecería.

OBRAS DE ANWANDTER
Funda el Colegio Alemán, el primer cuerpo de Bomberos de Valdivia, el Club Alemán, la Farmacia y la Cervecería, son todos polos de crecimiento para la ciudad y para las personas de la ciudad. Es importante destacar su constante humildad y sencillez, pues a pesar de que llegó con una suma importante de dinero y que gracias a sus negocios aumentó hasta ser en 1882 una de las 59 familias más ricas de Chile.
En 1853 se funda el Club Alemán de Valdivia, que sirvió para mantener unida a la colonia entera Un avance en materia de integración fue también la posibilidad de entrada para los chilenos, aportando a la cultura de la ciudad con la formación de una gran biblioteca pública, un conjunto coral y otro de teatro, salones para eventos y canchas deportivas. Anwandter impulsó su creación y participó en la redacción de sus estatutos, por lo que fue elegido presidente. El mismo club dio pie para la formación del cuerpo de Bomberos, para el cual Anwandter se encargó de conseguir cuatro bombas, las cuales repartió por la ciudad y organizó las diversas secciones de los bomberos. Del club nace también el primer cementerio de la ciudad, sin distinción de confesión religiosa. Del club se formó también un fondo de ayuda para necesitados, motivado por el desastroso incendio del 18 de diciembre de 1859 que arrasó gran parte de la ciudad y que llevó a una comisión liderada por Carlos Anwandter a una entrevista con el Presidente de la República de ese entonces Manuel Montt y todos sus ministros, de la reunión sólo se logró la propiedad de los sitios para los afectados, pues hasta el momento debían pagar una renta. Pero más importante y querido que cualquier obra anterior, es el Colegio Alemán que admitió no solo a los hijos de los colonos, sino también a los de los nativos chilenos. El establecimiento se caracterizó por ser laico, impartir las clases básicas para una educación de calidad y formar con ello a personas responsables, respetuosas, éticas y buenas ciudadanas. La carencia de una línea religiosa fue superada con clases de ética dictadas por el mismo Anwandter, quien fue además profesor y director del establecimiento por muchos años. Su obra más querida, y a la que dedicó la última parte de su vida en totalidad, tenía como fin la formación de personas íntegras. Más que exitosas, buenas. Para lo cual puso todo su empeño, estuvo en cada uno de los procesos que se vivieron, puso su corazón y todos los medios de los que poseía para que este gran proyecto diera los frutos que esperaba. Donó su herbario, armó el jardín con árboles de su propia casa, hizo del colegio su segundo hogar. Y trató de que lo fuera también para sus alumnos y sus familias. Por eso contrató a los mejores profesores desde Alemania, asesorándose para eso de su amigo el Pastor Müller, quien fue su mando derecha en este negocio en el viejo continente.
…El 7 de enero de 1853 murió su esposa Emilie a causa de un ataque de apoplejía, a dos años de su llegada a Chile, a los 50 años llevaba 28 años casada con Carlos. Y para colmar el dolor del pobre viejo, dos semanas después muere su hija Thusnelda a los 19 años, a causa de la hidropesía. Cinco años más tarde debería sufrir la muerte de otro hijo el 3 de abril de 1858., Wilhelm falleció a los 24 años de tifus, a pesar de los enormes cuidados que él mismo de prodigó. La cadena de muertes continúa con la de su yerno de 44 años Theodor Körner, padre de seis hijos menores de edad, esto en mayo de 1865. En septiembre de 1853 muere su padre en Luckenwalde.
En 1859 y seis años después de la muerte de Emilie, Anwandter contrae matrimonio con Maria Henriette Muhm, de Kassel. Esta mujer 28 años menor que su marido no le dio más hijos, como así lo demuestra en el testamento de 1863 de Carlos, donde declaraba la inexistencia de descendientes hasta la fecha. La familia se unió gracias a otro matrimonio, Otto Anwandter se casa con una hermana de ella en 1860, iniciándose la línea Anwandter-Muhm. Los últimos legados que realizó Anwandter los podemos ver en su testamento, donde le deja todas sus empresas y bienes inmuebles a la Firma Anwandter Hermanos es decir a sus hijos, y a su esposa Emmy la casa donde residía, la platería y objetos de valor que ella desee, además de una pensión de 636 pesos. De la que no alcanzaría a gozar, pues muere a las pocas semanas del deceso de su marido el 28 de septiembre de 1889 a los 60 años de edad. Se preocupa también de pagar todas las deudas existentes, de premiar a los que le fueron fiel y lo cuidaron, de beneficiar a las instituciones que ayudó a formar. Así, ‘El 10 de Julio de 1889, a las 11:00 hrs. de la noche, víctima de una afección renal fallece a los 88 años en su casa de la Isla Teja’. La muerte lo sorprendió de la mejor manera en que podía hacerlo, pues a pesar de estar completamente ciego, alcanzó a dejar todo en orden. Pudo apreciar los beneficios que produjeron en la sociedad cada una de sus obras, alcanzó a disfrutar su éxito y a mostrarse como siempre fue, humilde y presto a brindar su ayuda a quien lo necesitara. En el momento en que la directiva del colegio lo fue a visitar para contarle que harían una estatua en su honor, precisamente en su obra más querida. Respondió con asombro y al comienzo rechazó la idea, para luego aceptarla sólo si se hacía de forma sobria. Los funerales se realizaron a las tres de la tarde del viernes 12 de esa semana, la tristeza invadió al pueblo, tanto alemanes como chilenos. Recibió en su sepultura muestras de cariño de todos los que alguna vez tuvieron relación con él, ya sea directa o indirectamente. La marcha fúnebre recorrió desde su casa por el jardín hasta su tumba, ubicada en el cementerio familiar de la Isla Teja. La cantidad de gente que se reunió para despedirlo fue enorme, el Coro del Colegio Alemán, todos los bomberos de la compañía que ayudó a formar vestidos de gala impecable, todas las autoridades de la provincia y el pastor de Valdivia realizaron discursos emotivos y profundos en su memoria. En Santiago, así como en el resto del país, los alemanes se preocuparon de hacer pública la noticia de la muerte de este hombre cuyos méritos lo hacían merecedor.

NACIONALIDAD CHILENA
Carlos Anwandter junto a Carlos Giessen, Guillermo Kindermann, Germán Ebner, Santiago Foltz y Germán Schülke, deciden el 4 de diciembre de 1851 solicitar la naturalización con todo lo que ello significaba, renunciar a ser ciudadanos alemanes, en presencia del Agente de Colonización y del Intendente de la Provincia presentar la solicitud. Cabe destacar que sólo en 1856, es decir cinco años después de este suceso el Gobierno promulga una nueva ley de naturalización, donde se ratifica lo dicho en la ley de 1845 y se declaran detalles que las autoridades civiles debían cumplir al respecto. De esta manera, la nacionalización de los colonos estuvo cubierta desde que se gestó el proyecto. La bienvenida estaba preparada junto con la invitación…"¹

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Fuente:
¹ Seminario de la elite santiaguina de la Colonia a la Independencia (1700-1830), Pontificia Universidad Católica de Chile. Instituto de Historia, 2007
* Nueva Historia de Valdivia. P. Gabriel Guarda, OSB. Ediciones Universidad Católica de Chile, 2001
* Anwandter.cl. http://www.anwandter.cl
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com
* Instituto Alemán Carl Anwandter de Valdivia. http://www.dsv.cl