http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com/ historiadevaldivia.chile@gmail.com HISTORIA DE VALDIVIA - CHILE: ASUNTO DE HISTORIA 10

ASUNTO DE HISTORIA 10

Este material es un fragmento de la Tesis para optar al grado de Magíster en Historia de Chile: "Chilenos, huilliches e inmigrantes. Arcaísmo y modernidad en Valdivia, 1896-1926". Rodrigo Araya Gómez. Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Chile, 2006 (http://www.cybertesis.cl) 

LOS COLONOS Y LA PROPIEDAD
 La provincia de Valdivia fue parte de un proceso de colonización por parte del Estado, a partir de 1850. (…) La influencia de los colonos, impactó fuertemente en la sociedad chilena, porque en el transcurrir de unos pocos decenios, aquellos se transformaron en la elite provincial, controlando las principales áreas de la economía y posteriormente los distintos niveles de la administración pública, ya sea desempeñándose como subdelegados, regidores u otros cargos públicos. En este sentido, se puede afirmar que la colonización alemana tuvo éxito al generar una nueva dinámica económica (…)
 En 1920, la Cámara Industrial del Sur, tenía 32 socios, de los cuales, sólo dos no son de origen extranjeros y de los treinta restantes, 29 son alemanes, de hecho el presidente de la organización era Ricardo Anwandter (..) En lo rural (…) Espinoza entregó la lista de los fundos rústicos avaluados desde $40.000 correspondientes a las comunas de Valdivia, Calle-Calle y San José para el año 1902. En el primer caso, de los 34 fundos, 32 están en manos (…) de alemanes, siendo la propiedad más valiosa el fundo “Collico” de J y C. Kunstmann avaluado en $125.000; mientras que para Calle-Calle todavía subsistía una fuerte presencia de propietarios chilenos, porque de las 7 propiedades incluidas, una pertenecía Pablo Körner. En cambio, en la comuna de San José, de los 8 propietarios, entre ellos, Emilio Berkhoff, dueño del fundo con mayor avalúo, “Putabla” (..) En la Unión y Río Bueno. En el primer caso, se presenta un predominio de propietarios de origen nacional, existiendo sólo 3 fundos en manos de alemanes, sin embargo el fundo con mayor avalúo corresponde a la sociedad de Grau Scholz y Cia. En cambio, en Río Bueno se invirtió la tendencia y de 12 propiedades, sólo 3 pertenecían a nacionales, mientras que el resto correspondían a personas de origen extranjero destacando familias de origen francés como los Duhalde y los Furniel.                     
Espejo en 1907 entregó una lista de las 10 propiedades rurales más importantes, de ellas, la mitad corresponde a extranjeros, siendo interesante señalar que en ese grupo se encuentran los fundos “Remehue” y “Trafun” pertenecientes a la subdelegación de Quinchilca, de propiedad de la sociedad Camino, Lacoste y Cia, firma comercial de capitales franceses y que ganó extensas concesiones de tierras a fin de construir un ferrocarril que conectase Valdivia con San Martín de los Andes, y llegar hasta el puerto atlántico de Bahía Blanca. Proyectos que fracasaron y que tuvieron como consecuencia principal la conformación de poderosos latifundios en la zona de Panguipulli. Por otro lado, el mayor propietario era Alberto Haverbeck, dueño de los fundos “San Juan”, “Naguilán” y “Romaza” ubicados en la subdelegación de Corral y con un total de 55.000 hectáreas.

Juvenal Valenzuela, en 1920, publica Álbum de la Zona Austral, con valiosa información económico de la Provincia. En Valdivia, menciona las subdelegaciones de: Angachilla –con 22 grandes fundos, de los cuales 21 en manos no chilenas-; destaca la propiedad de los hermanos Ehrenfeld (fundos “La Línea”, “el Rodeo” y “San Fernando”, total 2.500 hás.): Cabo Blanco, con 4 fundos de gran tamaño, en manos chileno-alemán, destacando el “Cutipay” de Carlos Prochelle con 4.750 hás (Fundo La Estancilla de propiedad de la sociedad de Ricardo Beckdorf); Calle-Calle, con 16 fundos -14 chilenos, varios pertenecientes a la familia Agüero Vío-; Choshuenco con 8 fundos -2 en manos alemanas, aunque son los de mayor valor, los fundos “Arquilhue” de Carlos Hoffmann y el fundo “Pilmaiquén” de propiedad de Carlos y Erico Anwandter. 
En la Unión y Río Bueno, menciona 17 propiedades (La Unión), , de las cuales, 6 en manos no chilenas, entre ellos se encuentra el fundo “Huacahue”, de la sociedad Aguirre, Dussabaut y Cia -origen vasco francés.
En Paillaco -de los 9 fundos-, 3 pertenecen a Guillermo Rademacher, incluyendo el de mayor valor, “Paillaco”, tasado en $ 400.000. Los 6 restantes -5 pertenecen a propietarios chilenos, entre ellos la Compañía Refinería de Azúcar de Penco; en San Javier –con 11 undos-, 6 en manos no chilenos, incluyendo al de mayor valor, “San Javier” -$ 400.000- de Germán Duhalde, aunque la familia Fritz poseía importantes propiedades, los fundos “Foro” y “San Isidro” (con valor sobre los $ 500.000). En suddelegación Esperanza, Río Bueno -de 14 propiedades-, 12 en manos no chilenas, destacando la familia Duhalde, representada por Germán, dueño del “Forrahue” y los herederos de la sucesión de Pedro 3º Duhalde, aunque la propiedad de mayor valor corresponde al fundo “Cocule” de los franceses Saint-Jean y Chateauneuf (tasada en 617.000 y con especialización en el cultivo de trigo, avena y cebada; crianza de vacuno y ovejuno). En subdelegación de Filudo -con 24 propiedades-, 17 en manos no chilena.

Lista de subdelegados y jueces de distrito en ejercicio del departamento de Valdivia de 1901, se puede determinar que en los sectores más acomodados de la ciudad de Valdivia y en partes de su entorno rural, los alemanes habían accedido estos cargos (…) La subdelegación de Las Mercedes, el juez es Carlos Bennet (sic); en la Teja, es Ricardo 2º Anwandter y juez de distrito Pedro Schmidt; en Hualve - de la subdelegación de San Francisco-, el juez es Juan Guillermo Fischer y en el llamado distrito único el juez es José Rudloff. En Angachilla, el subdelegado es Otto Riedemann, y el juez es Federico Hettich; Collico, el juez es Adolfo Riedemann; en el Futa -subdelegación Angachilla-, el juez es Conrado Mömberg; en Quinchilca, el subdelegado es Carlos Heisse; en la Pichoy, el juez es Killian Meckes; en San José, el subdelegado es Luis Fernando Manns; Chunimpa –Mariquina-, el juez es  Fernando Manns. En 1906, el Intendente Carlos Boizard al primer alcalde de Valdivia, entrega una nómina en los cargos administrativos y judiciales, en ese momento; del total de 29 personas, 11 son de origen alemán y en varios casos, los nombres se repiten, como es la situación de Ricardo 2º Anwandter, Federico Hettich, Adolfo Riedemann, Otto Reimann, y Conrado Mömberg.

En lo político, los alemanas, ocuparon el cargo de Alcalde de Valdivia entre (1896-1926): Adolfo Oettinger, Luis Deppe y Enrique Hevia (…) En  1907, el alcalde 1º de La Unión fue Ricardo Siegle, secundado Germán Hott, y Federico Grob Fritz - 4º regidor- 

CONFLICTOS POR LA PROPIEDAD
(…) A medida que aumentaba la producción de las empresas valdivianas, mayor se hizo la necesidad de materias primas, lo que trajo algunas consecuencias de enfrentamientos de intereses por la propiedad, por cierto, no fueron pocos (…) uno ocurre en Niebla, y se cita un hecho que involucra al juez del distrito de Punucapa, don Riquel Valdés (sic) y 2 policías, sindicados como autores de incendiar las propiedades de “diez casas dejando quince familias compuestas 38 personas en la miseria a todo intemperie”. Este hecho fue interpelado el subdelegado de Corral por cuenta del Intendente. Finalmente, el administrador de los Prochelle, Ezequiel Valdés –ante las explicaciones solicitadas por el vecino de Niebla, Juan Miranda-, argumenta que, el hecho se debía al desalojo emanada por el juez –antes mencionado-. Enterado el Primer Alcalde del suceso, no da aviso del denuncio.
En Purulon, 1917, ocurre otro conflicto entre el vecino de Panguipulli, Guillermo Angermeyer, con comunidades huilliches –provocando gran impacto en la prensa local. El problema se originó porque Angermeyer después de ganar un juicio por reivindicación del fundo “La Rosa” a Rafael Cano, incorporó sin título alguno, el fundo “LLiuco” perteneciente a Bernarda Pichipillan, además de pretender la propiedad de los fundos “Purulon”, “Setoe” y otros más.”
Ante la probabilidad de un lanzamiento, Pichipillan solicitó amparo – para sus parientes e inquilinos- al Intendente, el cual lo acogió y mandó la correspondiente orden al subdelegado Alfredo Schlegel para que lo impidiese, sin embargo el desalojo se ejecutó sin mayores problemas (hecho descrito y denunciado por La Aurora de Valdivia). Sin embargo, el  Correo de Valdivia, defiende la causa de Angermeyer. Por cierto, entre ambos intereses de las partes, se encontraban las misiones de los Capuchinos (en apoyo a las comunidades huilliches. Misión Capuchina llevada a cabo, entre otros por: el Padre Federico de Puruón y Fray Sigisfredo de Fraunhäusl). El debate y denuncias cruzadas, sacerdotes de por medio, a través de la prensa local, será patente y descarnada (...) Finalmente, los “argumentos de Angermeyer se vieron fuertemente cuestionados por la acusación de falsificación de documentos probatorios –específicamente un mapa- hecha por el abogado Carlos Bennet (sic) y publicada en la edición de La Aurora del 24 de enero de 1917. Además se le cuestionó por los vínculos que tenía con el subdelegado Alfredo Schlegel. Este último, fue objeto de un informe hecho por el promotor fiscal Daniel Cerda de fecha 22 de enero que recomendó la separación de su cargo, por la gravedad de la situación de haber actuado el juez subdelegado en beneficio de Angermeyer. En vista de estos antecedentes, se informó por medio de un decreto del intendente Fidel Urrutia la destitución en su cargo de Alfredo Schlegel”. Posteriormente, el fundo Purulón es adquirido por Gustavo Schmidt –de Osorno-, y administrado por Carlos Fuentes, lo que no significará que los pleitos de propiedad y comunidad, se acabasen. Otros conflictos involucran a Eduardo Hilker, en el fundo Traiguén -denunciado por Domingo Lefno-; problemas en terrenos colindantes de Aillaqueo – en la propiedad denominado Quechupuyi-, denunciado por Francisco Aillaqueo (1904).
En otro hecho, se involucra al juez de Pichoy, Carlos Heisse, denunciado por: José Ochoa Huenumilla, Juan Aburto Canincura (propiedad de terrenos). Además de posesión de predio denominado Mitrenpulli. También, en Loncoche, es acusado de disparar a un colono chileno, “quien murió producto de las heridas y “por este motivo el pueblo quiso lincharlo lo que pudieron impedir los gendarmes destacados ahí”.
El mapuche Lorenzo Mallalafquen, acusa a Alberto Manns, de hostilizar (…) “su tranquila posesión del fundo de Purangue”. Asimismo, en la subdelegación de Angachilla, Modesto Villalón, tenedor del fundo Pichi, denuncia a Adolfo Czchiske, de “incomodarlo en la posesión de dichos terrenos el cual usufructúa por disposición del Sub-Inspector de Colonización don Juan Larraín Alcalde”.
Dentro del conflicto por la posesión de la propiedad, los colonos vasco-franceses, también se deben enfrentar contingencias, “siendo casos emblemáticos Clodomiro Cornui, José María Furniel y la acción de la sociedades Camino, Lacoste y Cia, Dassaubat y Cia entre otros. 
Cornui (sic) es mencionado por Fraunhäusl, por problemas con las comunidades de  Ancapuile, Chadoi y Malalhue (…) La familia Furniel, de Río Bueno, igualmente son mencionados por disputas de propiedades. El Correo de Valdivia, Julio 1907, difunde los relacionado con el fundo Tiqueco, denunciándose que “el gran elector de Río Bueno don José María Furniel, judicial y administrativamente amparado por el diputado balmacedista de Osorno don Agustín Correa Bravo”, había desalojado de sus tierras a los “mencionados indios” (…)
La Compañía General San Martín, otorgada a los señores Fernando Camino y Juan Bautista Salaberry, son denunciados por el Padre Sigifredo, de un hecho, donde “empleados de la firma se vieron involucrados en el asesinato de dos huilliches a fines de mayo de 1906”. Al respecto el franciscano, describe: “la compañía había establecido por la fuerza un monopolio de transporte en el lago Panguipulli al instalar en el, un vapor y cuatro botes, procediéndose a la destrucción de las canoas de los indígenas. Posteriormente se embarcó en el lago Mariano Millanguir y su hijo Manuel, quienes desaparecieron misteriosamente, apareciendo 44 días después junto a la canoa en completo estado de putrefacción. A pesar de eso, los cadáveres presentaban señales evidentes de haber sido asesinados, recayendo las sospechas en los tripulantes del vapor, Ricardo Langa, Guillermo Kächele y P. Mansilla.”
Debido a la conmoción pública del caso, viajó a Panguipulli el juez letrado de Valdivia Manuel Francisco Frías, para instruir sumario, cerrándose finalmente, el caso.

DENUNCIAS DE “LA JORNADA COMUNISTA”
Entre los años 1922 y 1926, en Valdivia, circula el periódico comunista valdiviano, “La Jornada Comunista”, tribuna principal de las denuncias de los conflictos socio-laborales ( y de tierras), propios de una sociedad industrial, como lo era la ciudad de Valdivia a principio del Siglo XX. Por ejemplo, en su edición del 5 Diiciembre 1922 se recordó: “que hace mas de dos meses, cerca de treinta inquilinos que trabajan en el fundo del feudalista Julio Charpentier en los alrededores de Reumén, venían cobrando sus sueldos insolutos, que entre todos estos desgraciados trabajadores sumaban unos 30 mil pesos. No tan solo estos compañeros cobraban sus siembras que a costa de muchos sacrificios y privaciones habían efectuado en aquel fundo.” (…) En otro titular, escribía “Los Kutsmann [sic]en acción” se criticó la conducta de los grandes propietarios Carlos Kunstmann y Aniceto García, la cual sería “un pálido reflejo de la esclavitud de los trabajadores del campo y de la brutal explotación de que son víctimas”. Esto a raíz de una denuncia hecha por un ex trabajador del fundo San Carlos, argumentando “el sistema de trabajo y pago ofrecía características propias de un sistema capitalista más atrasado porque estaban obligados a trabajar desde las 5 de la mañana hasta las 8 de la noche, la alimentación era pobre, consistiendo la dieta básicamente en porotos, fideos y arroz, no conociéndose la carne, por último no podían adquirir productos fuera de la pulpería y a precios excesivamente altos”. Afines de 1923 se denunció que “Los buitres franceses efectúan un escandaloso lanzamiento”, se cita el caso de Santos Oporto, quien tenía una deuda de 2.500 pesos en productos agrícolas, la cual le fue cobrada por orden de Alejo Larrea, estando él ausente, sin embargo, el receptor procedió a comunicar la orden a la señora de Oporto en compañía de un grupo de mozos más dos guardianes de la policía urbana y posteriormente “procedieron a derribar el cerco de revellines de un huerto y luego después a quemarlo. Este huerto está rodeado de árboles frutales y produce anualmente 45 sacos de semilla de pasto ovillo; pero los asaltantes lo dejaron despedazado, llenándolo enseguida con sus cabalgaduras que eran diez.”. Más tarde “llegó Quirino Ricouz, quien amenazó a la mujer de Oporto y entró a la casa con los demás hombres, sustrayendo más productos por un valor superior a la deuda”.
El diario expresó en otra edición una denuncia contra la firma Carrere y Dussaubat de Panguipulli, quienes cerraron el camino público que conduce a Los Lagos y Panguipulli a objeto de obligar a los comuneros de los fundos Los Tallos, Huelquehue y Panguelelfun a abrir un nuevo camino.

CRONICA ROJA
* En 1897, se dio noticia de que: “ha sido aprehendido y muerto a balazos al mismo tiempo el temible bandido Foitzick (alias el Toqui), en Conales, lugar perteneciente al vecino departamento de la Unión. Este fue el criminal que asesinó en años anteriores al joven Pedro Garay y el que ha cometido en diversos tiempos, según decires eres, una infinidad de horrorosos asesinatos…”
En 1898, un diario de La Unión informó de una pelea entre alemanes titulando “Batalla. Así puede decirse el choque que tuvo lugar ayer en Conales, entre Foitzick y Fritz. El resultado fue que dos de los Foitzick, Felix y Carlos salieron heridos a bala, según dicen de gravedad, y Fritz Carlos con medio lado menos de la cabeza de un machetazo.”

* A principio del Siglo XX, la Intendencia de Valdivia informó que en La Unión el vecino Boettcher: “fue reducido a prisión por la policía en castigo de haber asaltado en la plaza pública en presencia de numerosas familias que frecuentaban el paseo, al joven don Arturo Maetschel. Se me asegura que el Sr. Boettcher andaba en estado de ebriedad”

Rodrigo Araya Gómez -en su Tesis- más adelante prosigue: “otro sujeto que destacó por su ferocidad, fue Daniel Duhalde, asesino de Lino Delgado, agricultor de Río Bueno, transcurriendo los hechos de la siguiente manera, según el testimonio de Rosario Bachmann viuda de Delgado. La mujer expresó que hubo una reunión en casa de José Remigio Ríos, donde estaba su marido, su hermano Eliseo y don Pedro 2º Duhalde, posteriormente se trasladaron a casa de este último y llegados a aquel lugar: “Salió a abrir la puerta nada menos que Daniel Duhalde, hijo del invitante, prófugo de La Unión y oculto desde hacía cuatro meses. Con más fuerza que ganas los invitados hubieron de entrar y aceptar los agasajos de don Pedro. En el comedor de éste se bebieron dos botellas de chicha, y apenas empezaban la tercera cuando Daniel Duhalde, sin mediar la menor provocación, tomó su carabina y, mesa por medio, hizo fuego sobre mi marido. Lino recibió el proyectil en la frente, cayendo muerto instantáneamente.”

* También, menciona, el hecho del “mecánico de ferrocarriles, el inglés Carlos Harding intentó asesinar a su mujer, la francesa María Larque, de un disparo y luego trató de suicidarse, hechos que fueron negados posteriormente por la mujer, a pesar de los testimonios de vecinos que aseguraban escuchar continúas peleas entre los cónyuges”

* La Aurora, 25 Diciembre 1913, informa que el administrador del fundo Pishuinco, Evaristo Coco –de origen francés- mató por casualidad a Miguel 2º Aburto, transcurriendo los hechos en la casa de Pedro Paredes a donde llegó Aburto junto a su hermano Pedro y el vecino de Valdivia Gustavo Müller a donde llegaron después más personas. Transcurridos unos instantes, llegó Coco en compañía de un hijo y un grupo de mozos a la casa: “Y sin desmontarse, pidió cerveza a la dueña de casa, la que contestó que no tenía para vender. A esta respuesta contestó dando de caballazos a las puertas y ventanas, quebrando algunas de ellas; en seguida rodeó la casa y se fue al fondo, donde, de un fuerte caballazo, echó la ventana abajo, sacó de su ancho cinturón un revolver de 7 milímetros y disparó hacia adentro, atravesando la primera bala a Miguel 2º Aburto que cayó mortalmente herido”. Coco posteriormente fue detenido y expresó que pronto saldría en libertad, hecho que no debería extrañar, por el poder de su patrón Luis 2º Rudloff (…)”

* También, la “violencia podía explotar a partir de hechos nimios”, se menciona la agresión de Gustavo Fehrenberg a un empleado, el carpintero Juan Felipe Garcés, señalando: “el artesano, se presentó anoche a la cigarrería de este, situada en la calle de San Francisco, con el objeto de comprar un paquete de cigarrillo. En esos momentos el señor Fehrenberg articulaba agriamente de palabra en el interior de la trastienda con una señora y por que Garcés no se retiraba tan pronto del mostrador le dio de palos hasta botarlo a la calle sin conocimiento. He aquí el premio que reciben algunos artesanos honrados, he ahí un esbirro criminal que veja a un ciudadano contra toda ley y ordenanza”.

UN CASO DE COLUSIÓN
Asimismo, se presenta el caso de colusión del industrial Otto Hoffmann Thatter, “culpado del asesinato del obrero Lindor Barría” acaecido en la noche del 17 Enero 1918. Según información de la prensa de la época, “los obreros Lindor Barría y Pascual Saldivia se dirigieron en la noche del 16 de enero a la casa de Pedro Lovera en Santa Elvira”, habrían sido agredidos. El relato continúa: en aquel instante: “nos dice Saldivia, que es una de las víctimas, llegó hasta nosotros Otto Hoffmann y Jaramillo, quienes sin pedirnos explicaciones, nos agredieron de hecho, yo recibí un golpe en la cabeza, nos dice Saldivia, golpe recio que me hizo perder el conocimiento y cuando después de largo tiempo volví a recobrarlo me encontré solo en el bote que era arrastrado por la corriente del río, de mi compañero Barría sólo encontré el sombrero y un gran charco de sangre”. La señora de Saldivia, realiza la denuncia ante la policía y al subdelegado marítimo, quien consiguió traer a Jaramillo, reconociendo, junto a Hoffmann, de haber castigado a Barría y Saldivia.
 La supuesta desaparición de Barría provoca alarma entre las sociedades obreras de Valdivia –este era miembro de la Sociedad de Socorros Mutuos La Protección de Carpinteros. El Correo de Valdivia, informó acerca de la petición de  justicia para este caso. Una vez que aparece el cuerpo de Barría, el diario Los Debates, exige la detención de Hoffmann y Jaramillo, avalando la denuncia en contra de ellos. Según el El Correo de Valdivia -23 Febrero 1918-, en la ciudad se producen hecho de violencia, donde un “el mitin obrero del día 21, un grupo de exaltados procedió a apedrear las tres casas de los Hoffmann en la calle General Lagos hacia Los Canelos, quebrando los vidrios de los ventanales. Ante ese hecho, el diario los condenó y expresó que los culpables no eran los integrantes de las sociedades obreras, “sino esa turba anónima y exaltada que siempre acude a los actos públicos y que se confunde con el pueblo culto y amigo del orden.”. Finalmente, el caso queda cerrado por la justicia, sin hallarse culpables. No obstante, el caso quedará en serios entredichos para el diario El Debate. Años después, La Jornada Comunista, sostendrá “una campaña contra los Hoffmann para defender a su director Luis Hernández de la acusación que le formulara aquella familia de mencionar a Otto Hoffmann como asesino, haciendo referencia a la muerte de Lindor Barría acaecida 5 años” (…) “Transcurridos unos meses, el periódico volvió a mencionar la muerte de Barría y lo vinculó con la muerte de José Jaramillo, el otro acusado en el crimen, ocurrida en 1922, porque en el proceso seguido contra Luis Hernández –director del diario- por la familia Hoffmann, se dictó sentencia condenatoria de 180 días de reclusión, por lo que el diario resolvió iniciar una campaña para lograr la reapertura del caso. Según el diario, habían logrado reunir nuevas pruebas oculares que implicaban a Hoffmann” (…) “Vinculó la muerte por inmersión de José Jaramillo –denunciado como cómplice en el asesinato de Barría- porque este habría sido eliminado para impedir que diese su testimonio que pudiera haber incriminado al industrial. Jaramillo desapareció el 1 de abril de 1922 y apareció su cuerpo debajo de unas lanchas que se ubicaban frente al muelle de la fábrica Hoffmann. La autopsia reveló la presencia de golpes y Otto Hoffmann señaló que Barría se había dirigido a Corral, versión que el diario cuestionó… (sic)”

* En esta Tesis de Rodrigo Araya Gómez, se menciona que en los “hechos de violencia, que terminaron en homicidios, estuvieron algunas veces relacionados con litigios de tierras. Tal fue el caso de los sucesos de Pichirropulli, acaecido en octubre de 1922. La víctima Isaías Sepúlveda, era jefe de la oficina de resguardo de la Aduana de Valdivia, y había sostenido un pleito de tierras con la comunidad de Pichirropulli, entre cuyos accionistas se encontraban Germán Asenjo, Carlos Foitzick, Guillermo Ziegele, Abelino Jaramillo, y Germán Duhalde entre otros. La corte de apelaciones falló a favor de Sepúlveda, quien procedió a enviar a algunos inquilinos a que ocupasen las tierras, lo que motivó la violenta respuesta de Magin Foitcick, el que expulsó a los trabajadores del primero y después se encontró con el propio Sepúlveda, suscitándose una discusión, en que “de palabra en palabra los ánimos se fueron agriando cada vez más hasta que Foitzich [sic], sacando su revolver lo disparó sobre el señor Sepúlveda, hiriéndolo en la garganta”. Este, finalmente, fallece. La versión que entregó de este mismo caso, La Jornada Comunista, resulta interesante por algunos conceptos esbozados que reflejan una animadversión hacia los extranjeros. Respecto a la descripción de los hechos no hay mayor variación, salvo que el desalojo que se realizó de los inquilinos de Sepúlveda, fue sin orden judicial además de procederse a la quema de las viviendas de aquellas. Sin embargo, respecto a la descripción de los inculpados, se les define como “caballeros extranjeros” siendo aquellos Carlos, Eduardo, Edmundo, Magin Foitcick y Emilio Sugg. Además se menciona a “un tal Jermán Duhalde, a quien se le llama el ‘baba’, individuo este de pésimos antecedentes…y que tiene cinco procesos en el juzgado de La Unión”. Por  último, a los agresores se les denomina como “extranjeros o bandidos disfrazados de gentes decentes” (…)  Tiempo después, el mismo diario agregó nuevos antecedentes sobre este crimen, porque se señaló que Duhalde habría anunciado a la esposa de Sepúlveda, Sara Vergara, que atentaría en contra de su marido, hecho que dio a conocer al juez de La Unión, Heriberto Soto Cerda (…) Aun más grave, es la denuncia que se hizo de que este juez estaba protegiendo a los acusados, pues los hermanos Foitcick “haciendo gala de su dinero han pagado al juez Soto Cerda la casa en que vive diez mil pesos al contado y diez mil al corto plazo con el fin de que no haga luz sobre el asesinato y quede el crimen impune.”

* E diario La Aurora denuncia “la conducta abusiva del juez Soto Cárdenas”, a raíz del caso del fundo Tronlico, 1919 (…) “El juez se negó a obedecer una orden de la Corte de Apelaciones de Valdivia de inhibirse en el juicio entre Oscar Kunstmann contra Federico Zwanzger, procediendo el juez Soto a favor de Zwanzger y autorizando el uso de la fuerza pública para obtener el desalojo del fundo Tronlico”
La Aurora agregó que más de 50 hombres a caballo armados de Zwanzger, “al mando del administrador de apellido Südel, atacaron a Kunstmann y sus hombres” , llega la policía de La Unión a calmar los ánimos, sin embargo “los empeoró, porque aquellos apoyaron a Zwanzger, durando el combate más de cuatro horas, hasta que la presencia del receptor Troncoso logró poner fin a la pelea, sin embargo, habían quedado muertos Südel y un mozo de Zwanzger”

* En 1921, ocurre un hecho de sangre en el fundo Chihuao -propiedad familia Hoffmann-, donde el administrador del fundo, Hermann Trippel, “mató de cinco balazos al trabajador del mismo fundo, Raimundo Filguera, después de haber protagonizado una discusión surgida porque aquel tocó el pito de una máquina, asunto que motivó la decisión de Filguera de dejar su trabajo, pero al volver al día siguiente, se encontró con Trippel, generándose una nueva pelea que terminó con los resultados ya conocidos”

* En Paillaco, el agricultor Federico Müller y un trabajador de apellido Solís, sostienen una discusión, por los sueldos impagos (…) “como la discusión se exaltó, Solís habría atacado al germano con un puñal y este le habría disparado con un revólver, quedando finalmente ambos muertos”

* En el fundo Purulanca, Mayo 1924, se ve involucrado el doctor de la Municipalidad de Valdivia, Federico Rudloff; “aquel fue denunciado por un grupo de inquilinos (…) por haber inventado una orden de detención por robo en contra de los jefes de hogar Juan Asenjo, Juan B. Oyarzún y José Martín Jaramillo, con el fin de expulsar a sus familias de las tierras, hecho que se concretó con ayuda de la policía el 6 de Mayo de 1924”

* En el fundo -1925- de propiedad de Andrés Grass, Abelino Sáez, Galvarino y Roberto Casanova; quienes sostenían un litigio por sueldos impagos en contra de Grass (…) “debido a la imposibilidad de un acuerdo, Sáez resolvió irse del fundo para trabajar en otro, llevándose algunos sacos de papas que había alcanzado a cosechar. No obstante, el mayordomo de Grass, Manuel Hinostroza, mandó a los carabineros que resguardaban el fundo a que detuviesen a Sáez y a los dos Casanova, con el pretexto de robo de siembras. Los detenidos fueron enviados a Los Lagos, donde quedaron a disposición del juez subdelegado Alberto Bravo, el que les exigió 40 pesos para dejarlos en libertad, exigencia a la que se negaron, no obstante, fueron dejados en libertad”

* En 1925, “se registró una verdadera batalla a tiros entre dos familias de inmigrantes, los alemanes Scheleff y los Ferron, de origen hispano por la posesión del fundo Guacamalal. Aquí habría que señalar que ya en 1919 se había registrado un incidente entre Antonio Ferrón y Alberto 2º Scheleff al interior del hotel Central de Río Bueno, en que el segundo agredió a Ferrón con la cacha de un revólver sin mediar provocación alguna”. Conflicto originado porque la familia Ferron, toma la justicia por sus propias manos “y se apoderó sin las ceremonias o solemnidades de un juicio, de cinco posesiones de los Scheleff.”; quienes acuden al juez de Río Bueno, quien envió un grupo de carabineros a ayudar a los Scheleff a expulsar a los Ferron “pero estos resistieron la medida produciéndose una fuerte balacera que terminó con la muerte del joven Antonio Ferron. La gravedad de los hechos motivó la intervención del gobierno que envió tropas de carabineros de Osorno y La Unión para restablecer el orden. Sin embargo, el jefe de la familia Ferron, Antonio Ferron Palma declaró que “la tierra era de él, y que si le quitaban la tierra, tendría que correr sangre (…)”

A principios del Siglo XX, un diario local denunció la agresión que sufrió un miembro de la colonia alemana por parte de un guardián de la policía de seguridad: “en circunstancias que este caballero se dirigía a recogerse a su casa por la calle Caupolicán, al llegar a la esquina de Arauco, fue repentinamente agredido de palabras por un guardián de la Policía(…)sin que él hiciera caso de las ofensas, motivo suficiente para que aquel le diese de sablazos hasta dejarlo completamente bañado en sangre y tendido en tierra, sin conocimiento durante algunos segundos…”. 

* En San José, el italiano José Manuel Basso, fue atacado por un joven de 17 años, recibiendo “una feroz puñalada en el vientre que le ocasionó una muerte atroz saliendo los intestinos de su centro…”. 

* En 1904, se informó que “en Conales, La Unión, el fogonero del ferrocarril de Valdivia a Osorno, Enrique Paternet (…)recibió una mortal herida en medio del corazón. El nombre del victimario no lo sabemos; pero si que el origen del crimen ha tenido por causa una violenta disputa nacida al calor del abuso de alcohol.”

* En Corral, la anciana Augusta Becker viuda de Pfankuch fue asesinada para robarle sus ahorros, según El Correo de Valdivia, los asesinos habrían aprovechado el que se encontrase sola: “para descargar un feroz golpe sobre la cabeza de la señora Pfankuch. En seguida debe haberse trabado una porfiada lucha de resistencia entre la víctima y sus victimarios, quienes enfurecidos tomaron el partido más fácil: degollar a la señora Pfankuch y profanar después su cadáver con actos que más vale silenciar porque repugnan y sublevan la sangre.”. El principal sospechoso fue un joven llamado Juan Muñoz, quien a pesar de haber cometido otras agresiones, no había sido realmente castigado por la justicia local, aspecto que el diario se encargó de reclamar fuertemente. Sin embargo, otro periódico señaló que después de robar $ 1.500 pesos, se produjo la detención de los culpables y “fueron traídos para Valdivia en calidad de reos, Juan Muñoz Cárcamo y Lisandro Carvallo Carrasola, por creérseles autores ó cómplices del asesinato”.

* El agricultor, Enrique Hosbach, a quien se definió como “honrado y laborioso agricultor que a costa de sacrificios y de economías había logrado adquirir la chacra que en ese camino (hacia Angachilla) poseía don Edmundo Haverbeck”; había sido atacado por tres mozos suyos llamados Pedro Muñoz, Viviano Pérez y Rosendo Gallardo, quienes lo habrían ultimado con un azadón. El crimen según la prensa no tuvo un móvil claro, descartándose la venganza por el carácter del occiso, aunque se estimó que el robo pudo haber sido la causa de la acción de los sujetos. 

* En 1917, fue víctima del bandalaje, el comerciante español Joaquín Ortega quien junto a su dependiente Benito Pascual, fue asesinados en la tienda del primero en el pueblo de La Paz, por un grupo de asaltantes, quienes aparte de robar una importante cantidad de dinero, se ensañaron con las víctimas, dándole de culatazos, según testimonio de la viuda de Pascual, la cual fue amenazada por uno de los delincuentes, “si pides auxilio, te mato!...poniéndome la carabina en el pecho”.

* En 1923, es asesinado Tomás Bittner, administrador del fundo Cerrucho de propiedad de Enrique Holtheuer, ubicado en Reumén. La causa de la muerte habría sido una pelea de Bittner con dos mozos del mismo fundo en la cual, el primero “habría atropellado a caballazos a uno de sus mozos siendo recibido por este a cuchillo, hasta el extremo de dejarlo en el suelo con quince puñaladas”. 

* A fines de 1925, en la calle General Lagos, Enrique Riedemann es atacado por un sujeto desconocido, sufriendo 18 puñaladas y falleciendo al día siguiente. En un principio se dijo que el culpable fue Francisco Pérez quien estaba bajo la influencia del alcohol, pero al final se le dejó libre por falta de antecedentes, quedando el crimen en el misterio (…)
* El 22 Abril 1922, es asesinado a balazos, José María Furniel. Crimen cometido por “un desconocido mientras transitaba por un camino rural con un grupo de peones”, tiempo después, se detiene al verdadero asesino, siendo el ex reo Augusto Pardo, argumentando que el asesinato “fue por encargo (…)”

* Un grupo de “turcos” y chilenos tuvieron una pelea en la Punta de Cau-Cau, en que la “principal arma de combate figuró el palo y la piedra, saliendo vencidos de este desigual combate cinco súbditos de la Sublime Puerta: Elías Aguad, Moisés Pacífico, Jorge Elías, Jorge Aguad y Salomón Chacra, recibiendo la peor parte, Elías Aguad y Moisés Pacífico, cada uno de los cuales salió con cuatro graves heridas en la cabeza, inferidas según ellos, con unos remos. Además de las heridas, los referidos turcos fueron despojados de todo lo que llevaban encima…”

* En Río Bueno, el comerciante Jacinto Osman, disparó a Román Torres, porque “después de emplear como $50 pesos en mercaderías trató de huir, de a caballo, sin efectuar el correspondiente pago. En vista de esto, Osman sacó una pistola y le disparó dos balazos siendo uno de ellos mortales, pues el proyectil le había destrozado el cráneo”. 

* En Panguipulli, Moisés Masmudt, disparó a su socio Felix Wylle con el objeto de robarle el dinero que llevaba, falleciendo Wylle producto de las heridas y Masmudt logró huir hacia Argentina. 
Lo revelador del caso fue que “al hacerse el inventario de las existencias de esta sociedad…varias personas que tenía cuentas pendientes con el infortunado Wylle negaron deber algo, o al menos alegaron que dichas cuentas habían sido canceladas

* En 1913, en Río Bueno, fue asesinado el comerciante Chain Pualuan, y aunque se identificaron a los homicidas, un tal Acuña, que ofició de delator, Gregorio Mohl, Roberto Rosas y Juan Catalán como cómplice, “después de mas de cinco años comienza en hacerse luz en ese sensacional crimen, sindicándose como uno de los autores al citado Acuña y a otros de que no fueron tomados en cuenta ni se les incomodó para nada”

* Otro hecho, igual de trágico, afectó a Abraham Duzman y un paisano, quienes fueron asaltados en Coinilahue, cerca de Los Lagos por Roberto Guzmán y Victoriano Antillao, los cuales les dispararon, golpearon, apuñalaron y degollaron finalmente, robándole una suma de tres a cuatro mil pesos además de la mercadería que llevaban.

CONCEPTOS FINALES (Según Tesis)
“Gabriel Guarda sostiene que se produjo una progresiva integración entre la colonia alemana y elementos de la francesa, con la elite chilena, mientras que otros grupos de inmigrantes, como los españoles e italianos contribuyeron a la formación de una clase media valdiviana. No obstante ello, reconoce que se produjeron algunos conflictos en los primeros tiempos, sobre todo, entre los artesanos alemanes y la elite chilena, además de las diferencias sociales que se dieron al interior de la propia comunidad alemana. Lo que no ocurrió fue una integración del elemento alemán a la sociedad popular chilena, hecho que se vio reflejado en la existencia de clubes de artesanos separados por nacionalidad y en la posterior integración de la elite chilena y alemana en el Club de la Unión en el periodo posterior a la primera guerra mundial.
De acuerdo a la información proporcionada por las fuentes, podemos observar las contradicciones del proceso de modernización impulsado por el Estado, porque si bien, la llegada de los inmigrantes fue hecha con el propósito de impulsar la economía regional, ocupar los espacios ‘vacíos’ y servir de ejemplo de formación a la población local, en muchos casos, tras el paso de un tiempo, el inmigrante se adaptó a las formas de convivencia de la sociedad tradicional, normas que no excluían la violencia, mientras que por otro lado, las tensiones sociales del periodo tuvieron su correlato en conflictos (…)” ***

Nota
*** Esto, bajo el supuesto de que la generalidad del elemento colonizador, estuviese constantemente en confrontación de sus intereses con los de las comunidades locales, por lo que, supuestamente, ellos contarían con mejores redes de influencias sociales y legales.


Fuente:
* Julio César Avendaño. Recopilación Personal. http://historiadevaldivia-chile.blogspot.com